Marwaan Macan-Markar (IPS).- El gobierno de Bush retiró su firma del Protocolo, que impone a 36 países industrializados signatarios recortes a sus emisiones de gases invernadero, que, según la mayoría de los expertos, son responsables de la actual fase de recalentamiento planetario. Estados Unidos propone recortes voluntarios, a pesar de que es uno de los principales emisores de gases invernadero.
Los representantes de Estados Unidos ya afrontan duras críticas en la conferencia de las partes de
El primer revés de Washington se registró al comenzar la reunión, pues el gobierno electo de Australia anunció que abandonaría la política de Estados Unidos y se sumaría a las naciones que ratificaron el Protocolo de Kyoto (firmado en 1997 y en vigor desde 2005) de
"Amigos de
"En lugar de comprometerse plenamente con el proceso de
La división entre los rígidos puntos de vista del gobierno de Bush en materia de cambio climático y el público estadounidense quedó expuesta en un informe difundido por el National Environmental Trust (NET), organización ambientalista con sede en Washington, en vísperas de la reunión de Bali.
"Propuestas serias para limitar la emisión de gases de efecto invernadero cobran impulso en el Senado, y
Que Washington no cedió en el frente internacional quedó claro en la apertura de la conferencia de
Casi nadie insinuó siquiera que esperara que Estados Unidos asumiera una reducción de gases invernadero obligatoria como la formulada por el Protocolo de Kyoto.
El gobierno de Bush retiró su firma del Protocolo, que impone a 36 países industrializados signatarios recortes a sus emisiones de gases invernadero, que, según la mayoría de los expertos, son responsables de la actual fase de recalentamiento planetario.
El tratado establece como objetivo una reducción de cinco por ciento respecto de los valores de 1990, antes de 2012. Estados Unidos propone recortes voluntarios, a pesar a que es uno de los principales emisores de gases invernadero.
Las 27 naciones de
"El gobierno le puso un envoltorio nuevo a sus viejas políticas voluntarias, y trajo algunos rostros nuevos a Bali para venderlas", dijo Angela Anderson, directora del programa climático de NET, entrevistada por correo electrónico.
"Proponen ideas rechazadas luego de Rio de Janeiro por inviables", añadió desde Nusa Dua, aludiendo a
"Estados Unidos alega que quiere ser constructivo, así que esperamos que continúe participando en las discusiones de
"Estados Unidos debería asumir su responsabilidad por tratar de desviar el debate sobre la mitigación", opinó.
Pero, cinco años después, la falta de avances en este frente impulsó la necesidad de establecer Protocolo de Kyoto, que fijó límites específicos para reducir las emisiones y encomendó a las naciones industrializadas asumir el liderazgo en ese sentido.
Se espera que la conferencia en Bali afiance los compromisos para reducir los gases de efecto invernadero luego que expire el Protocolo de Kyoto en 2012.
Los funcionarios de
Este desafío fue subrayado por Rachmat Witoelar, ministro de Ambiente de Indonesia y presidente de la conferencia, en el día de la inauguración.
"El cambio climático es inequívoco y se está acelerando", dijo, citando los últimos hallazgos científicos del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).
"Mientras el lanzamiento de negociaciones y una fecha límite clara --2009-- para finalizar las negociaciones constituirá un gran avance, cualquier cosa que sea menos que eso constituirá un fracaso", agregó.
En su informe, la red mundial de científicos del IPCC advirtió que el nivel de gases de efecto invernadero emitidos en la atmósfera debe estabilizarse para 2015 y luego comenzar a declinar para evitar una catástrofe ambiental.
El fracaso causará la muerte de millones de personas, la mayoría del Sur en desarrollo, por condiciones climáticas extremas que van desde un aumento del nivel del mar hasta desastres naturales y sequías, agregaron.
Por lo tanto resulta poco sorprendente que los ambientalistas teman que la posición de Washington en Bali pueda poner un freno a las negociaciones y ayudar a convertir en realidad el sombrío pronóstico del IPCC.
"Todas las naciones tienen un interés vital en llegar a la siguiente ronda (de reducciones luego de 2012), y no deberían dejar que la misma vieja historia de Estados Unidos sea una excusa para un débil inicio de las negociaciones", dijo Anderson.