Tres de los cuatro países de la Comunidad Andina de Naciones iniciaron en Washington un intenso lobby para lograr la ampliación de las preferencias arancelarias para sus exportaciones no tradicionales que vencen el 31 de diciembre. El Vicepresidente Alvaro García Linera negocia desde el lunes con el ejecutivo y legislativo norteamericano; la ministra de Comercio Exterior de Perú Mercedes Aráoz busca mecanismos que protejan sobre todo a confeccionistas y agroindustriales; y el gobierno y el sector privado colombiano se las “juegan a fondo” para lograr la ampliación del ATPDEA. Uno de los argumentos centrales de los tres gobiernos es que Estados Unidos no puede abandonar a sus socios en Latinoamérica que luchan contra el narcotráfico.

Los beneficios arancelarios de los que goza Perú, Colombia, Ecuador y Bolivia con el ATPDEA caducarán en diciembre de 2006. La Casa Blanca aún no ha decidido la fecha para enviar el proyecto del TLC de Perú y Colombia a su Congreso, mientras que los sectores políticos más conservadores recomiendan no prorrogar las preferencias para Ecuador y Perú, países que no han firmado TLCs. 

Los exportadores peruanos tiemblan ante un eventual retraso de la ratificación del acuerdo comercial. Los productos más afectados serían las confecciones y la agroindustria. La ministra de Comercio Exterior Mercedes Aráoz mantiene conversaciones con la administración Bush para encontrar mecanismos que protejan a los productores peruanos en tanto entre en vigencia el TLC.

Ya está casi descartado que este mes se debata en el Congreso el TLC con Perú debido a que los republicanos no desean perder posiciones en las próximas elecciones de noviembre. Sin embargo, el gobierno de Alan García está esperanzado en que los acuerdos comerciales pendientes se aprueben en noviembre en una “ley ómnibus", en los últimos días del actual congreso de EEUU, es decir, antes de su cambio.

Un informe de la revista norteamericana Inside US Trade indica que dado el corto periodo legislativo restante del actual Congreso de Estados Unidos y una cantidad pendiente de temas de comercio, los congresistas prevén que los temas serúa atendidos más probablemente después de las elecciones congresales del 7 de noviembre.

 

Romería colombiana

El ministro de Comercio de Colombia Jorge Humberto Botero dio inició a una agresiva campaña que busca generar un ambiente positivo en las altas esferas del gobierno y en el Congreso estadounidenses respecto a la ampliación de las preferencias.

Para evitar que, como en ocasiones anteriores, se dispersen los esfuerzos de lobby en EEUU, en esta oportunidad los gremios han sostenido varias reuniones con el gobierno colombiano para coordinar una estrategia conjunta. La idea es que el Ejecutivo y el sector privado apunten al mismo objetivo y se den la mano en la búsqueda de votos para aprobar la prórroga de las preferencias.

Los argumentos que se esgrimirán en distintos foros que planean visitar gremios y gobierno en EEUU incluyen la demostración de los efectos negativos que tendría para las exportaciones colombianas la pérdida de las preferencias, en términos de ingresos, empleo y generación de riqueza. También se enfatizará en la necesidad de que EEUU continúe apoyando a uno de sus principales aliados en Sudamérica, en momentos en que Venezuela está liderando un nuevo esquema de alianzas comerciales y políticas con países de la región, y en contra de los intereses estadounidenses. Además, se hará énfasis en que es fundamental el apoyo comercial a los países que luchan contra el narcotráfico.

Carlos Gonzales, gerente de Estudios Económicos de la Asociación de Exportadores (Adex) de Perú, considera que la ampliación del ATPDEA es casi imposible por ser una ley que "exigiría un procedimiento del parlamento de EEUU tan o más largo que la ratificación de un TLC". Según Gonzales solo hay una posibilidad viable: "Buscar que la ratificación del TLC sea retroactivo", es decir que una vez que entre en vigencia, EEUU devuelva los aranceles que pagarían los exportadores a partir del vencimiento del ATPDEA.

 

Ecuador tiró la toalla en el TLC

En tanto, el gobierno ecuatoriano reconoció que en el tema del TLC con los EEUU “ya no le queda mucho por hacer”. El ministro de Comercio Exterior Tomás Peribonio señaló que “ese es un proyecto de país que debe ser coordinado por el próximo gobierno. Por ahora, el régimen está empeñado en profundizar negociaciones con Centroamérica, México, Unión Europea y en lograr que Estados Unidos renueve, amplíe o aplique a favor del país un mecanismo similar al ATPDEA”.

Entre tanto, como los contratos de exportación se celebran con cuatro meses de anticipación, los compradores están exigiendo cartas de garantía para que los exportadores asuman el pago de los aranceles si no prospera la ratificación ni la retroactividad del TLC. Estas medidas frenan la firma de nuevos contratos.