En caso de que fracasen las gestiones gubernamentales para ampliar la vigencia de
El gobierno boliviano aprobó hoy el Decreto Supremo No. 28855 que oficializa el fideicomiso, mientras negocia con autoridades del Congreso y del Ejecutivo de Estados Unidos la ampliación de los beneficios arancelarios que finalizan en diciembre de 2006. Una misión encabezada por el Vicepresidente Álvaro García Linera se reúne desde hoy y hasta el miércoles en Washington con funcionarios norteamericanos para negociar la extensión y a la vez presentar los lineamientos de la propuesta boliviana para consolidar un acuerdo comercial y de cooperación entre ambos países.
“Como gobierno no solamente nos preocupamos de temas sociales, de los movimientos indígenas originarios, sino también de los verdaderos empresarios que generan fuentes de trabajo, empresarios que están con su patria, que están convencidos en apostar por el cambio en nuestro país (…) hemos visto que es importante garantizar la exportación de los productos que no solamente son de los empresarios, sino de los obreros, y por eso he emitido ese decreto supremo para garantizar la continuidad de nuestras exportaciones a Estados Unidos mientras se realicen y concluyan las gestiones para la ampliación del APTDEA”, aseguró el Presidente Evo Morales esta mañana durante la presentación del decreto a
El presidente de
El industrial textilero Marcos Iberkleid opinó que la decisión del gobierno es un paso muy importante para la creación de mayores fuentes de empleos. “Señor Presidente, se está dando una paso extraordinario para la satisfacción de esta necesidad de la gente que son los empleos”, dijo.
Morales adelantó que continuará haciendo campaña al interior del Congreso estadounidense para ampliar las preferencias arancelarias y el SGP para beneficio de los empresarios nacionales exportadores. Explicó que Bolivia ha decidido dejar de ser simple exportador de materia prima y convertirse en un país industrializado, primero a través de los recursos hidrocarburíferos para salir de la crisis económica, y después con otros rubros.
“Los gobiernos, especialmente el de EEUU, tiene la obligación de reconocer las diferencias entre los Estados sobre las llamadas asimetrías, seguramente nuestras exportaciones no le afectan en nada, reconocemos que es un país desarrollado pero si buscamos soluciones a la vida y a reparar las desigualdades, tienen que haber otras normas que permitan nivelar esas diferencias económicas”, aseguró.