El gobierno de Colombia reconoce que el tratado de libre comercio (TLC) que negoció con Estados Unidos perjudicará a los productores de soya bolivianos. Por ello ofreció compensar económicamente a Bolivia cuando el mercado colombiano se abra totalmente a la producción norteamericana.

Si fracasan las gestiones emprendidas por los países andinos en Estados Unidos para proteger las exportaciones de soya boliviana, el Presidente Alvaro Uribe comunicó a su colega Evo Morales en Lima que compensará al país.

“Quiero agradecer públicamente al presidente Uribe por esa solidaridad”, dijo Morales en un acto público. A su juicio, con esa oferta, el problema sobre el mercado colombiano para las oleaginosas bolivianas “ya está resuelto”.

El Canciller David Choquehuanca informó que este logro es parte de las acciones del Presidente para proteger y apoyar las exportaciones bolivianas, sobre todo en un rubro considerado vital para el aparato exportador boliviano.
“El Presidente (de Colombia) nos ha dicho: ‘no vamos a perjudicar a los soyeros’. En caso de que el TLC con Estados Unidos afecte a los soyeros de Santa Cruz, ellos están dispuestos a compensar económicamente todo lo que va a significar esto”, destacó Choquehuanca.

TLC dañino

La firma de un TLC entre Colombia y Estados Unidos tendrá repercusiones negativas para Bolivia, ya que abrirá totalmente el mercado colombiano a la soya subsidiada norteamericana, altamente competitiva porque es transgénica y subsidiada.

El perjuicio a Bolivia podría ser irremediable. Las oleaginosas son uno de los tres principales productos ofensivos para Estados Unidos en la negociación del TLC. La potencia del norte exige a los países andinos que se le otorgue las mismas preferencias arancelarias que la comunidad andina concede a Bolivia y a los países del Mercosur. Si eso llegara a ocurrir, los exportadores bolivianos tendrían que enfrentar la dura competencia de los productores de oleaginosas de Norteamérica que reciben millonarios subsidios de su gobierno.

El valor de la producción boliviana del complejo soya a precios de mercado fue de aproximadamente 454 millones de dólares en la gestión fiscal 2004, representando el 6,1% del PIB nacional. Ese año, el 90% de las exportaciones bolivianas de oleaginosas tuvo como destino los mercados andinos: 59% a Venezuela, 17% Colombia y 13,7% Perú.

El gobierno y los productores nacionales pidieron a los países de la CAN que negocian el TLC con Estados Unidos que acuerden períodos de desgravación más largos y también que fijen cupos reducidos para la importación de soya, tortas y harinas norteamericanas. En una visita oficial a Perú realizada el diciembre, las autoridades bolivianas lograron que sus colegas peruanos bajen el cupo de aceites refinados de 15 mil a 7 mil toneladas métricas con un crecimiento anual de 6% y con un plazo de desgravación de 10 años. Sin embargo, Perú concedió a Estados Unidos apertura inmediata al grano, torta y aceites brutos.

De igual manera, en una visita a Colombia realizada en diciembre del año pasado, las autoridades naciones pidieron que se baje el cupo para la torta de soya de 55 mil a 20 mil toneladas. El gobierno colombiano respondió que intentaría “bajar la presión de los EEUU sobre la cadena de las oleaginosas”.

Las oleaginosas bolivianas aportan con la cuarta parte de las exportaciones nacionales, generan 45 mil empleos directos y más de 150 mil viajes de camión, desencadenando otros efectos multiplicadores en la economía. Las inversiones en el sector superan los 700 millones de dólares. Los cultivos de soya en el oriente boliviano reemplazaron en gran medida a los sembradíos de coca, contribuyendo directamente a la lucha contra el narcotráfico.

En marzo pasado, Uribe y Morales acordaron enviar a sus vicepresidentes a Washington para plantear a la secretaria de Estado Condoleezza Rice una revisión del TLC con el objetivo de no perjudicar las exportaciones no tradicionales bolivianas. Hace dos semanas, el Vicepresidente Álvaro García Linera visitó la capital estadounidense para solicitar la ampliación de la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas y Erradicación de Drogas (ATPDEA), vigente hasta el 31 de diciembre. García Linera volverá a hablar sobre el asunto con funcionarios de Estados Unidos el próximo lunes cuando asista en representación de Morales al inicio del segundo mandato de Uribe en Colombia.