Estados Unidos estudia eliminar las ventajas comerciales del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) que concede a Venezuela, Brasil, Argentina, India y a otros nueve países. La revisión del SGP se produce el mismo año en que Sudamérica echó por borda la posibilidad de crear un Área de Libre Comercio desde Alaska a Tierra del Fuego (ALCA) , y semanas después del sonado fracaso de las negociaciones de
Las autoridades estadounidenses miran principalmente a aquellos países cuyas exportaciones bajo este programa excedieron los 100 millones de dólares en 2005 y que fueron clasificados ese mismo año por el Banco Mundial como economías de ingresos medios-altos
Las empresas argentinas exportaron más de 616,5 millones de dólares en 2005 bajo este paraguas arancelario, llamado SGP, pero los criterios de selección y los países beneficiarios serán sometidos antes de diciembre a su primera revisión en 20 años.
El SGP fija aranceles cero para más de 3400 productos de 133 países en vías de desarrollo, con el objetivo de ayudar a diversificar sus exportaciones hacia Estados Unidos, pero el Congreso y la administración republicana consideran que quedó desactualizado.
Argentina y otros nueve países abarcan dos terceras partes del programa, que ascendió a 26.700 millones de dólares en 2005, según las estadísticas oficiales del USTR. Y junto a Brasil, Venezuela, Rusia, India, Turquía y otros siete países, podría ahora "graduarse", explicaron las autoridades norteamericanas.
Se conoció el anunció apenas dos semanas después de confirmarse el fracaso de las negociaciones de
El presidente del Comité de Finanzas del Senado, el republicano Chuck Grassley, había anticipado que no se renovarían las preferencias para Brasil y
Charles Grassley se pregunta: "¿Por qué deberíamos seguir dando trato preferencial a países que no quieren darnos acceso a sus mercados en las conversaciones de
Además, Argentina, Brasil y Venezuela, bloquearon la negociación del ALCA y por ello están amenazados junto con otros 10 países: Croacia, India, Indonesia, Kazajstán, Filipinas, Rumania, Rusia, Sudáfrica, Tailandia y Turquía.
La jefa del USTR Susan Schwab afirmó que la reforma apuntará a mejorar el reparto de las exenciones arancelarias, para renovar el programa que vence a fines de año. "Este programa sirve a los países en desarrollo como un puente importante que facilita su transición de preferencias unilaterales a una asociación económica completa", dijo.