(Bolpress).- El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) José Miguel Insulza se sumó al conglomerado de organizaciones no gubernamentales y gobiernos que piden a Estados Unidos la prórroga de las preferencias arancelarias para los países andinos. Insulza prometió el martes interponer sus “buenos oficios” para que el gobierno norteamericano no finiquite el 31 de diciembre de 2006 la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas y Erradicación de Droga (ATPDEA, por sus siglas en inglés), una decisión que podría ocasionar una severa crisis social en la región, particularmente en Bolivia.

Se “conversará con gente, se harán reuniones, se entregarán argumentos, se hablará con parlamentarios sobre todo (…) Haremos las gestiones; el resultado que tengan no lo podría pronosticar, pero sí vamos a hacer gestiones”, dijo Insulza en Quito.

“Soy partidario de que (las preferencias) se mantengan por lo menos mientras no existan otros diseños en materia comercial que no perjudiquen a los países (…) Vamos a hacer todos los esfuerzos, vamos a usar todos los mecanismos que tengamos para intentar que este asunto sea resuelto, por lo menos que haya una prórroga (de la ATPDEA) que permita que existan las negociaciones adecuadas para una solución a conveniencia de todos y no simplemente la no renovación”, declaró Insulza.

Hasta el momento, tres de los cuatro gobiernos de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) enviaron una carta al Presidente George W. Bush solicitándole la ampliación de las preferencias, mientras que el Congreso boliviano en pleno envió otra misiva a su similar norteamericano respaldando el pedido del Ejecutivo.

El objetivo de la campaña no es la ampliación del ATPDEA, sino la prórroga de las preferencias arancelarias que están incluidas en dicho programa. No hay que olvidar que el ATPDEA contiene una serie de condiciones para que un país sea considerado “elegible”, que abarcan, por ejemplo, la erradicación de cocales, la apertura de compras del Estado a licitaciones internacionales, la protección de las inversiones norteamericanas, el apoyo al proceso de negociación del ALCA y la OMC y el respaldo a la lucha contra el terrorismo que lleva adelante el gobierno de Bush.

Por esta razón, en la campaña del gobierno boliviano se propone ampliar las preferencias arancelarias a través de mecanismos como el Sistema General de Preferencias (SGP) de Estados Unidos que se viene renovando desde 1967 y que no contiene tantas condicionalidades como el ATPDEA.

Una campaña desde todos los flancos

Forman parte de la campaña a favor de la prórroga de las preferencias desde el año pasado la Central Obrera Boliviana (COB), las Federaciones de juntas vecinales de El Alto, La Paz y Cochabamba; las confederaciones de maestros urbanos, rurales y de mujeres campesinas, las federaciones de fabriles de La Paz, Chuquisaca y Cochabamba, la Federación nacional de mineros, el gremio de los periodistas y trabajadores en radio y televisión, la Confederación sindical de gremiales, comerciantes minoristas, artesanos y vivanderos de Bolivia, el Consejo Nacional de ayllus y markas de Bolivia, la Federación de Trabajadores Artesanos de La Paz, Confederación Sindical de Colonizadores de Bolivia, Movimiento Sin Tierra (MST), Asociación de Usuarios de Agua Potable y Alcantarillado de Cochabamba, Cooperativa de Servicios Públicos de Yapacani y la Coordinadora de Defensa del Agua y la Vida, entre otras que suman en total 53 organizaciones sociales representativas de todo el país.

Las instituciones no gubernamentales que se sumaron a la campaña son el Defensor del Pueblo, CEPROSI, RED-ADA, Comité Impulsor del Juicio a Gonzalo Sánchez de Lozada, CIOEC-Bolivia, Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia, Café Semilla Juvenil, Asociación de Productores Ecológicos de Bolivia, Defensa de los Niños Internacional, Capítulo Boliviano de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo, Centro de Estudios y Apoyo al Desarrollo Local, UNITAS, CONTEXTO, ASOFAMB, Instituto de Investigación Económicas de la UMSA, CEJIS, ITEI, Acción Internacional por la Salud, CENDA, CEDIB,  UNIBAMBA, CEPRA, Católicas por el Derecho a Decidir, CIOEC, ASIF y la Agrupación Familia Galán entre otras.

Las agrupaciones  religiosas que son parte de esta cruzada son Movimiento de Justicia y Paz de los Franciscanos, Pastoral de la Movilidad Humana, Asociación Cristiana Femenina y la Pastoral Universitaria Normalista.

 

Las razones de la prórroga

Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú  son retribuidos desde hace 15 años con facilidades para exportar productos no tradicionales a Estados Unidos, una especie de compensación por sus esfuerzos en la lucha antidroga. En 1991 la potencia del norte puso en marcha la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas (ATPA, por sus siglas en inglés) por iniciativa del Congreso, que permitió a Bolivia exportar más de 6.000 productos sin pagar aranceles hasta 2001. El año 2002, se promulgó la Ley de Promoción Comercial Andina y Erradicación de Droga (ATPDEA) que renovó las preferencias hasta diciembre de 2006.

Ambas leyes abrieron las puertas de Estados Unidos a grandes volúmenes de exportaciones, y en década y media permitieron crear en los cuatro países andinos más de un millón de empleos en los rubros de madera, muebles, joyas, manufacturas de cuero y prendas de vestir, textiles e hilados de algodón, calzados, oleaginosas y frutas, entre otros productos.

El objetivo de la campaña boliviana es fortalecer estos mecanismos que ayuden a las exportaciones del país, sin que ello conlleve condicionamientos en otras áreas como ser medicamentos, protección a las inversiones transnacionales, eliminación de las preferencias para productores nacionales en las compras del Estado, privatización de los servicios, libre importación de productos agrícolas y mercancías usadas, etc.

Lo que se busca es mantener, y si posible extender por tiempo indefinido, las preferencias arancelarias que permiten a Bolivia exportar con arancel cero textiles, cueros, joyas y productos de madera que ocupan en la actualidad a por lo menos 80 mil obreros.

Las exportaciones de Bolivia hacia Estados Unidos representan el 17% del total exportado por Bolivia. En 2001, las ventas sumaron 171 millones de dólares; en 2003 crecieron a 209 millones de dólares y en 2004 fueron de 334.4 millones de dólares. El Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) calcula que en 2006 las ventas al mercado del Norte aumentarán hasta 384 millones de dólares.
El número de productos exportados a Estados Unidos subió de 197 durante 2000 a 284 productos en 2004. Entre 2000 y 2003 se crearon 39 nuevas empresas bolivianas que dirigen su producción al mercado norteamericano.

En base a esos guarismos, el gobierno de Evo Morales planteó a Washington que una eventual suspensión de las preferencias ocasionarían una severa crisis social en Bolivia, particularmente en la “ciudad taller” del país, El Alto, considerada también como una de las más combativas.

 

¿Un chantaje en puertas?

En 2004, Colombia, Ecuador y Perú iniciaron negociaciones para firmar un tratado de libre comercio con Estados Unidos que reemplace al ATPDEA, mientras que Bolivia se mantuvo en calidad de observador. 26 meses después, sólo Perú y Colombia concluyeron las negociaciones.

El proceso peruano es el más avanzado ya que el tratado ratificado en Perú ya está en el Congreso estadounidense en similar gestión. Este TLC será evaluado este miércoles por el Comité de Medios y Arbitrios de la cámara baja, como parte de su proceso de ratificación. Las negociaciones con Ecuador están indefinidamente trabadas, mientras que se ultiman detalles técnicos del tratado con Colombia.

Un proyecto de ley en la Cámara de Representantes propone la ampliación del ATPDEA por un año sólo para los países que concluyeron charlas para un TLC. El senador Chuck Grassley, presidente del Comité de Finanzas del Senado, pidió a sus colegas aprobar el tratado con Perú y comentó que Ecuador y Bolivia “ya tuvieron su oportunidad” de negociar con Estados Unidos.

Mas allá del debate entre los que están a favor y en contra del TLC con EE.UU. lo cierto es que en las actuales condiciones es imposible que Bolivia negocie y ratifique el TLC con EE.UU. Hacerlo sería colocar un chaleco de fuerza a la futura Asamblea Constituyente y ahondar los focos de tensión en el país.

La directora de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) y principal negociadora de acuerdos comerciales internacionales del país Susan Schwab informó que el Congreso de su país adelanta los trámites de estudio de la iniciativa. “Estamos en conversaciones con los líderes legislativos para determinar nuestros siguientes pasos”, dijo.