Este jueves comienza en Ginebra una nueva reunión ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC), considerada clave para destrabar los desacuerdos en las negociaciones multilaterales. Ministros de al menos 60 naciones intentarán acercar posiciones durante cuatro días de debate, hasta el 2 de julio, pero si la negociación sufre una nueva demora la Ronda de Doha estará en riesgo. Es “el momento de la verdad”, asegura el director general de la OMC, el francés Pascal Lamy.

“No creo que podamos posponerlo más. Si lo hacemos, pondremos en riesgo todo el proyecto”, advirtió Lamy, para quien “en toda negociación, hay un momento en que es demasiado tarde”.

Muchos negociadores opinan que si en la reunión no se logran avances concretos, será sumamente difícil cerrar un acuerdo para diciembre. El Instituto para la Agricultura y la Política Comercial, con sede en Minneapolis (EEUU) considera que “la posibilidad de concluir la Ronda este año es cada vez más remota”.

“La mayoría de países no están interesados en recortes arancelarios radicales que son impulsados por unos pocos países industrializados y todavía menos países en desarrollo, pues es demasiado costoso en términos de pérdida de ingresos y de trabajos”, indica esta organización en una declaración pública. “La OMC está confrontada a una dura realidad”, precisa la experta en asuntos comerciales de esa entidad, Carin Smaller.

Sin embargo, el comisario de Comercio de la UE Peter Mandelson no parece tan apesadumbrado como Lamy por un posible fracaso de la nueva ministerial y, al contrario, concuerda con otros representantes de la OMC que dijeron recientemente que el encuentro en Ginebra no acabaría con un acuerdo detallado sobre cómo reducir los aranceles a los productos agrícolas e industriales, como se esperó en algún momento. “La ministerial de junio podría ser un ensayo general para un encuentro posterior a fines de julio. No puedo pronosticar qué va a pasar”, dijo Mandelson.

 

Agricultura y bienes industriales traban un acuerdo

Lamy reconoce el retraso en la apertura de los mercados agrícolas en comparación con el actual esquema de intercambio de bienes industriales, pues existe un desbalance entre los aranceles industriales, que en promedio son de 5%, contra una media de tarifas agrícolas de 60%. Este desequilibrio, sumado a las distorsiones del comercio provocado por los subsidios directos a la agricultura en el mundo desarrollado, constituye el nudo conflictivo de la Ronda de Doha.

El Grupo de los 20 (G-20) países en desarrollo, liderados por India, China, Brasil y Argentina, reclama a la Unión Europea una baja más drástica de los aranceles agrícolas y a Estados Unidos que rebajen sus subsidios directos a la agricultura. En cambio, estadounidenses y europeos exigen al mundo en desarrollo mayores recortes tarifarios para bienes industriales y la apertura de sus mercados de servicios.

Washington apuesta por lograr mayor acceso a los mercados agrícolas europeos, en tanto que la UE aspira a recortes más sustanciales a los subsidios a los productores norteamericanos.

Una red mundial de activistas y una centena de ONGs cuestionan la intransigencia de Estados Unidos y la UE, y denuncian que cualquier acuerdo que se alcance este año “fracasará en su objetivo de ofrecer desarrollo a los países pobres”. Según la británica Oxfam, “las ofertas que están sobre la mesa de negociaciones están llenas de defectos”, las negociaciones agrícolas no tienen en cuenta “la supervivencia de los agricultores” porque se centran en “la expansión de los mercados mundiales para los exportadores y para los grandes inversores”.

 

La sociedad civil pide la suspensión de las charlas

Una red mundial de ONGs y movimientos sociales ha pedido que se detengan las negociaciones en la Ronda de Doha, que han degenerado en un “chantaje” a los gobiernos de los países en desarrollo. Las naciones más vulnerables son amenazadas con la quiebra del sistema de comercio multilateral si no aceptan un acuerdo que va en contra de sus intereses, señala Frederic Viale, portavoz de Attac Francia.

Un centenar de ONG difundieron el martes una carta dirigida a los ministros que participarán en la reunión de la OMC, en la que piden explícitamente “enterrar” las actuales negociaciones y “empezar de nuevo”. Estas organizaciones rechazan la posibilidad de que Lamy presente una propuesta de acuerdo si los países fracasan en el nuevo intento por llegar a entendimientos básicos.

Suscriben la misiva Action Aid Internacional, diferentes secciones nacionales de Attac, la Federación Internacional de Derechos Humanos, la española Ecologistas en Acción, Bolivia Libre de Transgénicos y la Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio, entre otras.

Para la red, “el potencial de desarrollo de la Ronda se ha perdido debido a los intereses y a la terquedad de EEUU y la UE”. Ambos bloques dan señales de estar listos para “sacrificar” esta ronda antes que llegar a una solución de compromiso, sin importar las numerosas promesas aceptadas por las partes. Desde hace tiempo, Estados Unidos y Europa juegan a la “política de la cuerda floja” sin tomar en cuenta la importancia de un resultado concreto y satisfactorio en las negociaciones.

Estados Unidos hizo saber a través de su representante del Departamento de Comercio Susan Schwab que no tiene apuro en llegar a acuerdos. “Intentaremos llegar a un acuerdo lo más rápido posible, pero si no ocurre este fin de semana, no quiere decir que no ocurra nunca. No nos vamos a apurar sólo para respetar un plazo”, dijo Schwab a legisladores estadounidenses antes de partir a Ginebra.

Lo cierto es que el actual ciclo de negociaciones comerciales, bautizado como Ronda de Desarrollo de Doha, se lanzó en noviembre de 2001. En principio se fijó como plazo para su conclusión finales de 2004, pero luego tuvo que extenderse por dos años más. Las negociaciones no pueden extenderse más allá de fines de 2006 debido a que a mediados de 2007 vence la autorización legislativa del Poder Ejecutivo estadounidense para concretar tratos comerciales.

A menos que las dos potencias del norte cambien sus posiciones, la Ronda entrará en agonía y “se perderá la oportunidad que surge una vez cada generación de acordar nuevas reglas comerciales que realmente promuevan el desarrollo”, interpreta Oxfam.

 

* Con datos de EFE, Prensa Latina, TELAM y Reuters

 

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Calendario de las negociaciones

 

21 junio: salen los borradores de NAMA y Agricultura
22 Junio: encuentro informal de jefes de delegación
23 de junio: encuentro informal de agricultura
26 de junio: Reunión de representantes del G-6 (EEEUU, UE, India, Brasil, Japón y Australia)
27 de Junio: Reunión ministerial del G20 , G33, y Grupo ACP más reunión preparatoria de Green Room
28 de Junio: Comité de negociaciones comerciales más green room
29 de junio: Green rooms
30 de Junio: Comité de Negociaciones Comerciales