(Bolpress, Altercom y Prensa Latina).- Superado un impasse inicial con el gobierno de Alejandro Toledo, el aliado incondicional de Washington en la región, finalmente los presidentes de Bolivia, Ecuador, Colombia y Perú acordaron pedir a su homólogo de Estados Unidos que amplíe la vigencia de la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas por un año más, y decidieron negociar en bloque un acuerdo de asociación política y comercial con la Unión Europea (UE).

Este acuerdo inicial en el magullado bloque andino no quiere decir que los mandatarios de los cuatro países piensen igual. Al contrario, la cumbre presidencial de este martes en Quito dejó en evidencia que en la región existen dos grupos claramente enfrentados: los aliados incondicionales de Washington que están dispuestos a firmar cualquier tipo de tratado de libre comercio (TLC), como Colombia y Ecuador, y los gobiernos disidentes que reclaman otro tipo de integración que no perjudique a los países más débiles, como Bolivia y Venezuela, este último fuera de la Comunidad Andina de Naciones (CAN). Al medio se encuentra Ecuador, cuyo gobierno se caracterizó por la extrema prudencia.

"Consientes de que las preferencias arancelarias (...) vencen este año, deseamos solicitarle la extensión de las mismas para aquellos países que así lo requieran, para favorecer el desarrollo de nuestros pueblos y darle seguridad a los trabajadores y empresarios andinos que dependen de dichas exportaciones", señala el texto de la carta que será enviada a George W. Bush.

Perú, dada la importancia de asegurar su acceso al mercado de Estados Unidos, dejó constancia "explicita" de que acompañó la solicitud por "solidaridad andina", lo que "no constituye impedimento alguno para la aprobación del Tratado de Libre Comercio que ha suscrito el 12 de abril".

El Presidente Alvaro Uribe tiene previsto reunirse con su colega estadounidense George W. Bush este miércoles, cita en la que pedirá a nombre de los andinos que se extienda la vigencia de la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas y Erradicación de Drogas (ATPDEA), vigente desde 1991, y que prescribe el 31 de diciembre de este año. Esta petición -según el presidente ecuatoriano Alfredo Palacio- no constituye una suplica a Washington, sino una exigencia, ya que los países andinos contribuyen decididamente en la lucha contra el narcotráfico. 

Tanto los países que ya tienen negociado un TLC con EEUU (Colombia y Perú), como los que no han logrado un acuerdo o no lo han iniciado (Ecuador y Bolivia) coinciden en la necesidad de ampliar la vigencia del ATPDEA por un tiempo adicional. En el caso de Colombia y Perú, se estima que el TLC no estará en plena vigencia antes de mediados del próximo año, lo que generaría dificultades para los empresarios de estos países que hoy gozan de los beneficios arancelarios. El año pasado el comercio entre los socios de la CAN alcanzó los 9 mil millones de dólares y marcó un récord en el intercambio.

 

Acuerdos con la UE 

Luego de siete horas de diálogo, los presidentes de las cuatro naciones de la CAN acordaron reforzar la integración subregional con miras a negociar un acuerdo de asociación económica con la UE desde el 20 de julio. Sobre las negociaciones con el bloque europeo, el Presidente Evo Morales declaró anoche estar preocupado por la actitud de "algunos presidentes" que se oponen a negociar acuerdos comerciales totalmente diferentes al TLC.

Desde el domingo 11 de junio, los cancilleres de Bolivia, David Choquehuanca; Perú, Oscar Maúrtua; Colombia, Carolina Barco; y Ecuador, Francisco Carrión, prepararon la Reunión Extraordinaria del Consejo Andino de Presidentes convocada por Morales. Pero la coordinación de acciones que permitan viabilizar el Acuerdo no llegó a consensos.

El mandatario boliviano asegura que cuando los integrantes de la CAN se reúnen para hablar sobre el acuerdo de asociación con Europa, todos están de acuerdo en la firma de un TLC, pero cuando se habla de acuerdos totalmente diferentes surgen las discrepancias. Morales y Chávez consideran que esta clase de convenios deben dar prioridad al comercio entre los pueblos por encima del comercio entre las grandes empresas. Por eso proponen un modelo alternativo de integración expresado en el Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP), una iniciativa boliviana.

Declaraciones de varios políticos ecuatorianos, entre ellos Blasco Peñaherrera Padilla, diputado andino, ex vicepresidente del Ecuador y acérrimo detractor del presidente de Venezuela, dejan ver una línea política que al parecer se quiso imponer en la reunión y que se relaciona con la necesidad de fortalecer la CAN con el concurso únicamente de Colombia, Ecuador y Perú. "Creo que debemos ser Colombia, Ecuador y Perú que somos países complementarios", dijo Peñaherrera.

Tampoco escapa de la mirada de los analistas el "súbito" interés en el ámbito petrolero que el Presidente Uribe ha manifestado al Ecuador. Prestar asistencia y proponer que ECOPETROL maneje el Bloque 15, recientemente retirado a la petrolera Occidental (Oxy) por un litigio judicial con el Estado ecuatoriano sería "la vía para que Estados Unidos mantenga sus intereses petroleros, cuando hay una oferta venezolana de por medio", manifiesta Olaya Hanashiro, coordinadora de estudios de Relaciones Internacionales de la FLACSO (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales) en declaraciones publicadas por el Diario El Comercio.

Fortalecer al organismo regional en claro alineamiento a la política geoestratégica de los Estados Unidos, bajo el liderazgo de Uribe Vélez, al parecer, era una de las tácticas que se utilizarían para "consolidar" a la CAN.

A pesar de todo, Allan Wagner, secretario general de la CAN, opina que esta cumbre es "un hecho político muy importante" luego de la crisis producida por el retiro de Venezuela, protocolizado el 22 de abril. Palacio, Uribe, Toledo y Morales prometieron aunar esfuerzos para superar las divergencias políticas, los intereses económicos y personales, y trabajar de manera conjunta para fortalecer esta debilitada organización.

El Presidente de Bolivia asumió este martes la Presidencia pro témpore de la CAN y llamó a transformar al bloque en una organización que consolide la integración de los pueblos y no solo del comercio.