“La información de primera mano que tenemos, ratificada por el presidente del BID Luis Alberto Moreno es que por cinco años el mercado que tuvimos en Colombia se va a respetar y tenemos tiempo para renegociar o buscar otros mercados”, informó el Presidente Evo Morales, quien pidió a los cultivadores del oriente aumentar sus volúmenes de producción en vista de que el gobierno consolidó nuevos mercados de alta demanda en Venezuela y China.
En la víspera, los empresarios de Santa Cruz, principales productores de soya del país, criticaron al gobierno por su inacción respecto al virtual cierre del mercado colombiano tras el cierre del TLC con Estados Unidos.
“Si se cae la soya, se cae todo el país”, dicen los soyeros con razón. El valor de la producción boliviana del complejo soya a precios de mercado fue de aproximadamente 454 millones de dólares en la gestión 2004, representando el 6,1% del PIB nacional. Ese año, el 90% de las exportaciones bolivianas de oleaginosas se destinó a los mercados andinos: 59% a Venezuela; 17% a Colombia; 13,7% a Perú. Las oleaginosas aportan con la cuarta parte de las exportaciones nacionales, generan 45 mil empleos directos y más de 150 mil viajes de camión, desencadenando otros efectos multiplicadores en la economía. Las inversiones en el sector superan los 700 millones de dólares.
Los productores están preocupados porque la firma del TLC entre Estados Unidos y Colombia significa la pérdida de un importante mercado para sus exportaciones de granos, que el año pasado ascendieron a 138 millones de dólares. Las oleaginosas fue uno de los tres principales productos ofensivos para Estados Unidos en la negociación del TLC. Tras las firma de acuerdos con Perú y Colombia, la potencia del norte ahora accede a las mismas preferencias arancelarias que la comunidad andina concede a Bolivia y a los países del Mercosur. En ese contexto, los exportadores bolivianos tienen que enfrentar la dura competencia de los productores de oleaginosas de Norteamérica que reciben millonarios subsidios de su gobierno.
El Presidente Morales consideró injustas las observaciones surgidas de los productores de oleaginosas: "Es verdad que todos nos preocupamos de nuestro mercado, pero también hay que preocuparse de tener mayor producción”, sostuvo.
Morales recordó que su administración abrió mercados en Venezuela para la exportación de 200 mil toneladas de soya adicionales. “En China nos quieren comprar anualmente un millón de toneladas. Les pido más bien (a los empresarios) que produzcan soya para vender a China; no hay soya para exportar en este momento”. Inclusive, dijo que Africa tiene interés en comprar azúcar, y sin embargo la producción ni siquiera alcanza para cubrir
El gobierno es conciente del peligro que representa para la soya boliviana el hecho de que Colombia haya firmado un TLC con EEUU, pues ese país andino podría comprar soya norteamericana subsidiada. María
El Ejecutivo deberá realizar una “gestión rápida” para aminorar el daño que pueda causarle al país la firma del TLC colombiano, recomendó
En realidad, el último gobierno realizó varios movimientos para proteger a los productores nacionales. En una visita oficial a Perú realizada el diciembre, las autoridades bolivianas lograron que sus colegas peruanos bajen el cupo de aceites refinados de 15 mil a 7 mil toneladas métricas con un crecimiento anual de 6% y con un plazo de desgravación de 10 años. Sin embargo, Perú concedió a Estados Unidos apertura inmediata al grano, torta y aceites brutos.
De igual manera, en una visita a Colombia realizada en diciembre, las autoridades naciones pidieron que se baje el cupo para la torta de soya de 55 mil a 20 mil toneladas. El gobierno colombiano respondió que intentaría “bajar la presión de los EEUU sobre la cadena de las oleaginosas”. Finalmente, Colombia puso el frijol de soya en la canasta A, es decir desgravación inmediata.
El Presidente Morales convocó a una reunión de “emergencia” entre los países de la Comunidad Andina para analizar algunos acuerdos comerciales extrarregionales que "decepcionan" y van en contra del interés de fortalecer este bloque regional del cual Bolivia es miembro pleno. “A simple vista esos acuerdos desintegran a la región, a la Comunidad Andina y nuestra tarea es fortalecer estos organismos que tenemos, ya sea en la región, o el Mercosur, o finalmente la nación Sudamericana”, comentó.