La visita del Presidente Alvaro Uribe a Washington la semana pasada no pudo flexibilizar la posición estadounidense en la negociación del TLC en los temas más sensibles: agricultura y normas sanitarias y fitosanitarias, pero sirvió para precipitar un acuerdo en propiedad intelectual. El jefe de Estado colombiano tuvo que volver el sábado a su país sin el “acuerdo bajo el brazo”, y se espera que viaje otra vez para que hasta el jueves de esta semana su país concrete el tratado.
El líder del equipo negociador colombiano, Hernando
Pese a los esfuerzos de la diplomacia y el gobierno colombiano, el viernes pasado sólo se habían cerrado dos de los temas pendientes, lo que obligó a los negociadores a abrir un nuevo compás de espera. Desde hoy se retoma la charla en el tema agrícola, que tradicionalmente ha sido el más difícil.
Se cerraron asuntos sobre inversión y propiedad intelectual en medicamentos. La mesa de propiedad intelectual, una de las que mayor controversia ha generado y que polarizó las opiniones en Colombia, logró un acuerdo al final de la semana pasada.
Lo que se conoce hasta el momento es que el texto final recoge mucho de lo pedido por EEUU desde el comienzo, cuyo objetivo siempre ha sido aumentar los niveles de protección de los medicamentos de marca, lo que disminuye la competencia de los productos genéricos para las nuevas medicinas que entren al mercado colombiano.
El gobierno aseguró que no habrá patentamiento de segundos usos, de procedimientos quirúrgicos ni terapéuticos. Sin embargo, algunos críticos señalaron que las concesiones hechas por Colombia son muy parecidas a las cesiones que hizo Perú, las cuales fueron duramente cuestionadas cuando se divulgaron en diciembre pasado.
Propiedad intelectual mal negociada
Lo acordado en propiedad intelectual disminuye la competencia de productos genéricos para las nuevas medicinas. El ministro de Protección Diego Palacio aclaró que el país en ningún momento cedió sobre el tema. Desmintió que los medicamentos suban anualmente a 900 millones de dólares, como ha manifestado Misión Salud. El funcionario dijo que según un estudio de la OPS el aumento solo sería de un 1%.
Según Palacio, se mantuvo la protección a patentes por 20 años y la compensación por las demoras de la expedición de registros sanitarios. Respecto a la protección de datos de prueba, manifestó que el acuerdo no va más allá de la legislación vigente, es decir el Decreto 2085 del 2002, que fue declarado ilegal por el Tribunal Andino de Justicia.
Delegados de la Asociación de Laboratorios Ecuatorianos (ALFE) y la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos (Alafar) están preocupados. Los laboratorios locales perciben que el convenio, especialmente en el tema de medicamentos, registró los mismos resultados que obtuvo Perú en diciembre. Colombia protegerá la información de los datos de prueba por cinco años.
“Actualmente Ecuador no da este tipo de protección porque es un periodo de exclusividad que va más allá de la patente. Además el Tribunal Andino de Justicia emitió un fallo en el cual establecían que cualquier tipo de exclusividad que no sea el de patentes es contraria a las normas de la CAN”, dijo Andrés Ycaza, director de ALFE.
Juana Ramos, directora de Alafar, declaró que solamente se hicieron aclaraciones verbales, "como el hecho de que no se aceptan patentes de segundos usos”. Según estos especialistas, los colombianos se comprometieron también a hacer esfuerzos razonables para patentar plantas, aunque no se establecieron plazos para concretar esos esfuerzos.
Preocupación en Washington por los retrasos
Los analistas consideran que si Colombia no lograr cerrar el acuerdo esta semana, prácticamente se paralizaría todo el proceso. La negociación andina no pasa por un buen momento, pues, por tercera vez consecutiva, Ecuador prorrogó su negociación bilateral del TLC, cuya última cita se efectuó en noviembre anterior.
Las dos sesiones previstas para el 23 de febrero y 6 de marzo quedaron suspendidas, por el momento. Ahora se intenta efectuar una sola ronda a partir del 13 de marzo para cerrar los capítulos de agricultura, propiedad intelectual, origen (acceso del atún), textiles, entre otros
El embajador ecuatoriano en Washington Luis Gallegos dijo que hay preocupación en el norte respecto al tiempo que queda para firmar el TLC. Informó que su gobierno insistiría en que se extiendan las preferencias del Atpdea aunque no se firme el TLC hasta el 31 de diciembre de 2006. Los republicanos se oponen, pero los demócratas le dijeron que en caso de que la situación política cambie, apoyarían la extensión.
Andrés Rivadeneira, coordinador del equipo ecuatoriano del TLC, indica que “si la negociación termina en marzo”, el plazo para saber la suerte del TLC en los congresos de Ecuador y de EEUU, especialmente en el segundo, comienza a correr desde junio. En teoría, una vez que se cierra la negociación formal, los textos tienen que estudiados por los diferentes gobiernos. Esta labor puede durar hasta 90 días. Pero en la práctica, en
el Congreso de EEUU, el tiempo no es así. Ese Legislativo tiene un receso de 15 días, por las fiestas del 4 de Julio. Luego viene la vacancia de un mes en agosto. Para fines de septiembre, los diputados se pronunciarán sobre el TLC.
Este plazo es apretado ya que el 30 de septiembre concluye el año fiscal en esa nación. Para octubre, los diputados y senadores de EEUU reanudan su labor, pero tendrán encima sus campañas electorales. Para noviembre, los ciudadanos de esa nación tendrán que renovar la totalidad de la Cámara y un tercio del Senado.
En Ecuador la historia es algo similar. El Congreso nacional tendrá más tiempo que su par de EEUU, pero para agosto, sino es antes, la campaña electoral, que culmina en octubre ya habrá tomado suficiente cuerpo. Con esa ruta y por la afectación política del TLC, su aprobación en el legislativo de los dos países se ve difícil, admite Rivadeneira.
La presión social es tan fuerte en los andes, que, por ejemplo, la negociación del TLC ha triturado a varios funcionarios en Ecuador: dos presidentes, Lucio Gutiérrez y Alfredo Palacio; tres ministros de Comercio Exterior (Ivonne Baki, Oswaldo Molestina y Jorge Illingworht); cinco ministros de Agricultura (Luis Macas, Sergio Seminario, Salomón Larrea, Rodrigo Lasso, Leonardo Escobar y Pablo Rizzo) y tres jefes negociadores (Mauricio Yépez, Cristian Espinosa y Manuel Chiriboga).
Se abre paso el referéndum en Perú y Ecuador
Miguel Jugo, director de la Asociación Pro Derechos Humanos, informó que extraoficialmente el Jurado Nacional de Elecciones ya validó las 45 mil firmas requeridas para un referéndum en Perú. En el 2005 se inició la campaña TLC ASÍ NO que busca activar un mecanismo de decisión popular que permita que los peruanos decidan si quieren o no un TLC con EEUU. Se entregó un primer lote de cincuenta y cinco mil firmas en noviembre. Para la primera semana de febrero de 2006 se entregó un segundo lote de cuarenta mil firmas. De acuerdo a las versiones de Miguel Jugo, el ente electoral ya ha revisado las noventa mil firmas presentadas y solamente se espera la notificación oficial del Jurado Nacional de Elecciones, para posteriormente enviarlo al Congreso. Ahí se pondrá en agenda legislativa, y de aprobarse, se dará la ley respectiva para el referéndum. Iniciativas similares se han presentado en Ecuador donde se entregó un millón de firmas.
Perú y Ecuador serían los primeros países que podrían activar un proceso de referéndum. Una fecha tentativa para la consulta popular en Perú podría ser el 9 de abril, fecha en la que se realizará las elecciones presidenciales y congresales.