(Recalca y agencias).- Luego de reunirse con su colega colombiano Alvaro Uribe, el presidente George W. Bush declaró estar muy "esperanzado" en cerrar el TLC con Colombia, no obstante que “los tratados de libre comercio nunca son fáciles de negociar". "Acuerdos como estos son la manera de competir contra actividades ilegales", dijo Bush y comentó que Uribe "representa de manera muy eficaz" los intereses de su país en esa negociación.
Colombia se apresta esta semana a cerrar un TLC con Estados Unidos en medio de voces internas de inconformidad. El mismo Presidente Uribe dirigió las negociaciones hasta la semana pasada. Hasta ahora, Estados Unidos y Colombia llegaron a acuerdo sobre las normas comunes de inversión, pero siguen atrancados en agricultura, el tema más delicado. El cierre de la mesa de inversión reduce a seis el número de capítulos aún abiertos: agricultura, normas sanitarias y fitosanitarias, propiedad intelectual, textiles, compras públicas y asuntos institucionales. De ellos, el asunto donde las posiciones de ambas partes están más lejos es la agricultura. Otro tema de peso es la protección de la propiedad intelectual, que probablemente sólo se cierre en el último minuto.
Hoy se reúnen los negociadores de todas esas mesas, que en teoría deberían cerrarse este martes. El fin de la negociación que se inició en mayo de 2004 depende en gran medida de una decisión política, y para ello Uribe trabaja personalmente.
"No hay duda de que al nivel político hay una gran comprensión sobre los problemas que uno y otro país tienen y sobre la necesidad de buscar soluciones a esos problemas", afirmó el mandatario a su salida de la Casa Blanca, tras un encuentro de media hora con Bush. "Aquí hay buena fe. Hay ánimo de hacer este acuerdo. Todos de parte y parte, tenemos ese ánimo, esa buena fe. Estamos buscando cómo resolvemos algunos problemas puntuales técnicos que tenemos", añadió, en alusión a las dificultades con las que topan ambos países en agricultura.
Durante el fin de semana los equipos negociadores continuaron sus "intercambios de propuestas por medios electrónicos y vamos a retomar las reuniones a partir del día martes, con el fin de cerrar el tratado", informó el ministro colombiano de Comercio, Humberto Botero.
En la última semana algunos gremios de empresarios, la Iglesia Católica y la oposición llamaron la atención sobre el riesgo de que un mal TLC con Estados Unidos altere la relación con otros socios comerciales como Venezuela. "Se nos dijo que por el papel que cumple Colombia en la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, Estados Unidos tendría especiales miramientos. Pero desde el primer día fueron claros: negocios son negocios", señaló
Y en un fallo el Tribunal Superior de Cundinamarca (centro) ordenó a Uribe abstenerse de firmar un TLC lesivo para el interés nacional. El gobierno respondió anunciando que apelará esta decisión. "Al gobierno le queda muy difícil comentar las decisiones de la justicia, hay que respetarlas (...) yo diría que es una interpretación que el Tribunal hace y una expresión político-jurídica", dijo el mandatario y añadió que "si a mi me preguntan que si el gobierno está preservando los derechos colectivos por los que el Tribunal aboga, digo yo: por eso estamos aquí (…) A quién se le ocurre que el gobierno pueda estar en una negociación de esta envergadura si no fuera con el único propósito de favorecer los más nobles intereses colombianos...aquí estamos para resolver los problemas del empleo, de la pobreza...aquí no estamos por caprichos ni tentaciones ideológicas".
Para el gobierno las cifras son claras. Las exportaciones a Estados Unidos se han más que duplicado en una década y superan los 6.500 millones de dólares (de un total de 21.500 millones), y muestran que el camino es ampliar el libre acceso a ese mercado, según el Ejecutivo.
"Actualmente, la balanza comercial con Estados Unidos favorece a Colombia. Al liberar los aranceles e imponer su criterio sobre la propiedad intelectual la avalancha de productos agrícolas subsidiados y de fármacos arruinaría el campo y pondría al borde de la quiebra nuestros laboratorios", sostiene Habib Merheg, un senador oficialista. Merheg, que disiente de Uribe en el tema del TLC agrega que "tal como esta planteado el tratado, debilitará la estructura agropecuaria, industrial y de servicios" y destruirá al menos 300.000 empleos.
El gobierno colombiano censuró audiencia sobre el TLC La audiencia pública para debatir el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, realizada el 14 de febrero en el salón elíptico del Congreso de la República, con la participación de 20 expertos y dirigentes de organizaciones sociales, no fue trasmitida por televisión por decisión del gobierno. Esta audiencia fue citada por los senadores Jorge Enrique Robledo y Hugo Serrano y organizada por la Red Colombiana de Acción frente al Libre Comercio (Recalca) para analizar a lo largo de 5 horas el contenido del Tratado. Esta ha sido la única audiencia programada por el Senado de la República que no fue transmitida por el canal institucional. La situación es particularmente grave pues se realizó en la semana en que el gobierno pretende cerrar la negociación del TLC en Washington. La censura sobre la audiencia y el hecho que a la misma hora se estuviera difundiendo en televisión propaganda gubernamental haciendo apología al TLC, demuestra nuevamente como el gobierno ha querido ocultar a la población el contenido y efectos del tratado y marginar a la ciudadanía del debate. Recalca exigió que la audiencia sea transmitida y pidió garantías para los críticos del TLC.