(Revista Caretas, Perú, 29/9/05) Extractos de la entrevista con Francisco Sagasti, ex director de Planeamiento Estratégico del Banco Mundial, ex director de Agenda Perú, profesor visitante de varias universidades e investigador acucioso del comercio mundial.
¿Debemos firmar el TLC con EEUU?
En primer lugar me parece que la forma como está negociando EEUU es inaceptable. Como poniéndonos una pistola en el pecho y diciendo: aceptan o se van, eso no es negociación, es imposición. Esto mismo trató de hacer en Centroamérica. Costa Rica se paró, no firmó cuando querían obligarla, esperó un mes hasta que sus condiciones fueron aceptadas por EEUU. Pero el libre comercio, en general, es positivo para nuestro desarrollo y para el crecimiento.
Toledo ha dicho que el TLC se firma sí o sí.
Que un Presidente, que debe representar el interés de todos los peruanos, se empecine porque crea que la terquedad es una virtud, es grave. Yo creo que este es un problema serio. Decir sí o sí sin base es materia hasta de un cuestionamiento sobre si está en condiciones de dirigir el país realmente.
Pero se ha dicho que sería gravísimo no firmar.
Absolutamente no. Quizá se pierdan algunas exportaciones, pero además hay muchas otras posibilidades que podemos impulsar.
¿Aún cuando los países vecinos tuvieran el acuerdo? ¿No estaríamos en franca desventaja?
A mí no me lo han demostrado todavía, todos los documentos que he visto no me indican tal cosa.
¿Podríamos no firmar y seguir creciendo?
Perfectamente posible. Seamos realistas, claros, no se nos cae el mundo. El otro día un amigo me decía: "vamos a perder el tren". Yo le respondí, "mira, lo primero que quiero saber es si ese tren va a donde yo quiero ir. Si no va a donde yo quiero ir, para qué me voy a subir. Hasta ahora yo no estoy muy convencido que el tren del TLC quiera ir a donde nosotros queremos ir como país".
Uno de los más importantes argumentos es que el TLC es necesario para un país pobre como el Perú.
Probablemente si aceptamos el tratado a rajatabla, sí o sí como dice el Presidente, nos cortaremos las posibilidades de hacer políticas que nos permitan salir de pobres, en el campo de la biodiversidad, propiedad intelectual, incluso en el campo comercial.
Hay un libro muy interesante de un autor coreano, que se llama "Pateando la escalera". Lo que argumenta es que los países ricos han subido al segundo piso, con protección arancelaria, etc. Una vez que llegaron arriba patearon la escalera para que el resto no suba.
No creamos ese mito de los fundamentalistas, los tontos útiles que se creen el cuento. Los países se han desarrollado porque han tenido una participación y políticas estatales activas.
Así que sin escalera y con camisa de fuerza. Nosotros aceptamos una camisa de fuerza que ellos jamás utilizaron, y no hablemos de la hipocresía de EEUU en el campo agropecuario, con subsidios gigantescos.
Hay que ser bien ingenuo o tener otros intereses cuando uno no trata esto de manera balanceada. Ahora, yo sí creo que los países que logran exportar, que diversifican su comercio desarrollan más, a la larga, pero no a tontas y a locas. Recordemos que Chile se demoró diez años en negociar y sólo aceptó el cambio de esa política que mantuvo a pesar de las presiones del FMI, de ponerle un impuesto a los capitales golondrinos, cuando ya su sistema financiero era lo suficientemente sólido como para que no necesitara ese pequeño impuesto. Eso requiere liderazgos distintos de los que tenemos.