TLC Andino con EE.UU. Reporte correspondiente al mes de noviembre.
Elaborado por Huascar Rodríguez García
1. El fracaso del ALCA en la IV Cumbre de las Américas
Con un previsible pero igualmente sorprendente despliegue de seguridad, los días 4 y 5 de noviembre se llevó a cabo la IV Cumbre de las Américas en Mar del Plata (Argentina) con la asistencia de 34 países incluida Bolivia. El objetivo central de EEUU, y que finalmente no se pudo concretar, fue conseguir una declaración final de todos los países para fijar el nuevo cronograma de las negociaciones del ALCA (Acuerdo de Libre Comercio para las Américas), proyecto comercial planteado en la I Cumbre de 1994. A once años de su lanzamiento, el ALCA tendría que estar ingresando en vigencia para principios de 2006, cosa que evidentemente no va a ocurrir, debido a la oposición de varios países y movimientos sociales en toda América quienes lograron detener el avance de este proyecto durante 2004. El estancamiento del ALCA vino a ratificarse ahora en la IV Cumbre, lo cual hizo de este evento un hecho histórico, ya que como nunca antes, se ha logrado congelar la ofensiva comercial norteamericana más grande que jamás se haya planteado: EEUU y sus socios buscaban reactivar las negociaciones del mega-proyecto comercial para abril de 2006[1], pero no consiguieron su cometido. Por ello la reunión concluyó con sabor amargo, relaciones maltrechas y una demora de 6 horas luego de que difícilmente se llegó a un acuerdo para que se incluya en la Declaración final una referencia ambigua al ALCA.
El canciller argentino Rafael Bielsa señaló que la Declaración de Mar del Plata tiene una sección de tres párrafos sobre este punto:
- El primero se refiere a la posición de los países que no hallan ningún obstáculo para continuar las negociaciones, estos países llegan al número de 29, entre los que destacan EEUU, México y los países de Centro América.
- En el segundo párrafo figura la posición del MERCOSUR[2] y Venezuela, que señalan que no están dadas las condiciones para continuar las negociaciones.
- En el tercer párrafo se acepta la oferta de Uribe –presidente de Colombia-, en el sentido de convocar a una reunión para “evaluar la situación general del ALCA, sacar conclusiones y hacer recomendaciones”[3].
La Declaración también pone énfasis en la “lucha contra la pobreza”, comprometiéndose los países a reducirla en un 50% para 2015[4]; objetivo realmente difícil, por no decir imposible, en el marco de las políticas neoliberales que sólo ocasionan mayor inequidad social, precariedad laboral y sobreexplotación de los recursos naturales. Esta documento, redactado en medio de crisis y tensión, acentuó lo confuso de la culminación de la Cumbre, debido a que los países participantes no pudieron siquiera llegar a ponerse de acuerdo para ofrecer una conferencia de prensa conjunta brindando cada uno la suya propia.
Por otro lado, los países contrarios a restablecer las conversaciones del ALCA -particularmente Brasil, Argentina y Venezuela-, también plantearon a EEUU que elimine los millonarios subsidios que otorga a su sector agrícola y que impiden al resto de naciones competir en igualdad de condiciones.
Con todo, Colombia quedó encargada de realizar los contactos con otros gobiernos para organizar al año una reunión con miras a poner en marcha nuevamente las conversaciones del ALCA; no obstante esto estará sujeto a las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que se lleven a cabo en Doha[5] y en Hong Kong, en las cuales se espera definir las políticas que guiarán el comercio agrícola mundial de los próximos años[6].
Adicionalmente señalemos que de forma paralela a la IV Cumbre se realizó el Tercer Exámen de Políticas Comerciales en Suiza durante los primeros días de noviembre. En este evento organizado por la OMC, se destacó la política comercial de Bolivia y se elogió al Decreto Supremo 21060 que introdujo el neoliberalismo en el país[7]. A la vez la OMC recomendó a Bolivia aumentar las inversiones extranjeras, que en la realidad tan pocos réditos han dejado para el Estado.
2. Continúa la oscura negociación del TLC-andino
Resulta importante subrayar el hecho de que aunque el ALCA, en tanto proyecto que aglutinaba a 34 países, se halla paralizado, continúa ahora mismo avanzando por otras vías como los TLCs (Tratados de Libre Comercio): acuerdos que exceden la esfera económica y que tienen contenidos iguales al ALCA. Esto lo sabe todo el mundo: EEUU está avanzando al ALCA por etapas; así lo afirman abiertamente personeros del gobierno norteamericano como John Danilovich –embajador de EEUU en Brasil- quien señaló: “El único pedazo del ALCA que nos falta es el Mercosur”[8], asumiendo que el TLC-andino va a firmarse cualquier momento, y que con los TLCs igual se van a consolidar los objetivos de la potencia del norte, sólo que ahora de manera gradual.
Ahora bien, la negociación del TLC-andino ha entrado a una fase final desde octubre, a través un confuso sistema de minirondas y negociaciones bilaterales en Washington. Hasta donde se sabe, la ronda número trece se realizó entre el 19 y 21 de octubre de forma secreta y casi clandestina[9]. Durante noviembre se habrían llevado a cabo dos reuniones mas: una entre el 14 y 18 de noviembre y otra entre el 22 y 23 del mismo mes[10]. Como puede observarse, la negociación está en una etapa de definiciones que con seguridad serán ocultadas durante varios meses a la opinión pública ya que sólo al final, cuando termine la revisión legal, se sabrá el contenido exacto del paquete total de “intercambios” que contendrá el tratado comercial. Una prueba de que las conversaciones se realizan antidemocráticamente y de espaldas a la población civil, es la declaración de Julio Alvarado –encargado de buscar el TLC para Bolivia-, quien manifestó lo siguiente refiriéndose a la ronda del 22 y 23 de noviembre: “Si bien estuvimos atentos al desarrollo de la negociación, fue muy difícil para la delegación de Bolivia tener acceso a la información, ya que muchos temas se abordaron en reuniones reservadas y bilaterales a las que no tuvimos acceso”[11].
Sin embargo, lo que se conoce con exactitud es que aún existe desacuerdo en temas fundamentales, básicamente los referidos a propiedad intelectual, acceso a medicamentos y agricultura, razón por la cual el ansiado cierre de la negociación no llega y las conversaciones fueron postergadas hasta el próximo año.
3. Bolivia, las elecciones y el TLC
Recordemos que nuestro país todavía asiste a las negociaciones del TLC-andino en calidad de observador, es decir sin voz ni voto, pese a que en la IV Cumbre de las Américas el resto de los andinos involucrados en el proceso pidieron a EEUU que Bolivia ingrese como negociador pleno.
Por su parte, el gobierno boliviano busca la negociación bilateral con EEUU, pero el país del norte ha negado esta posibilidad, señalando que Bolivia tendría que adherirse a lo que firmen el resto de los negociadores, es decir Ecuador, Perú y Colombia[12].
Lo que pasa es que EEUU está esperando el resultado de las elecciones de diciembre, ya que la decisión final para aprobar o no el tratado estará en manos del próximo Congreso. Así, los principales candidatos a la presidencia ya se han manifestado en relación a esto: Jorge Quiroga, candidato de Podemos, continúa la línea de Sánchez de Lozada, planteando la “urgente necesidad” de firmar el TLC. Por otro lado Samuel Doria, de Unidad Nacional, ofrece multiplicar las exportaciones sin mencionar directamente el TLC, pero en otras ocasiones habla de un TLC que no comprometa temas sensibles. Finalmente Evo Morales señala que se empeñará en abrir mercados, pero su prioridad no será la plaza comercial del norte. En esta lógica, el país podría negociar con EEUU en la medida en que se acepten sólo términos comerciales y no formatos que impliquen un atentado a la soberanía[13]. Paradójicamente, Morales también señala que preferiría negociar la ampliación del ATPDEA[14], sin considerar que esta ley es contraria a la soberanía y que afecta a los productores de coca, sector del que proviene el jefe del MAS.
4. Algunos riesgos
Un miembro de la Asociación Nacional de Productos de Oleaginosas y Trigo (ANAPO), ha manifestado este mes su justificada preocupación en el sentido de que, si Ecuador, Perú y Colombia firman el tratado, surgirá el riesgo de que los exportadores de soya y derivados de Bolivia pierdan el mercado andino, debido sencillamente a que EEUU les venderá sus productos a precios más baratos[15]. Recordemos que la CAN[16] es el mayor comprador de la soya boliviana, situación que podría cambiar radicalmente si se consolida el TLC-andino, tal como lo confirma el estudio denominado “Análisis de la Sensibilidad del Comercio Subregional Andino en el Marco del TLC con EEUU ”, investigación promovida por la CAN, en la que se señala que el 56% del comercio andino estaría en riesgo si se concreta el tratado[17].
No obstante, el discurso oficial de los gobiernos es que la apertura comercial va a generar desarrollo y miles de empleos; mas la realidad nos muestra otra cosa: después de décadas de políticas de liberalización tenemos mayores tasas de desempleo y alarmantes niveles de pobreza. La pregunta es: ¿vale la pena enfrascarnos en un tratado que se negocia secretamente y que comprometerá nuestra agricultura y soberanía sólo para garantizar mercados a unos cuantos exportadores de camisas, joyas y muebles?
[1] “El Deber” 4 de noviembre 2005.
[2] El MERCOSUR (Mercado Común del Sur) es un acuerdo de integración comercial formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, vigente desde 1991.
[3] “Opinión” 6 de noviembre 2005.
[4] “La Razón” 9 de noviembre 2005.
[5] Doha es la capital de Qatar, país situado en el Golfo Pérsico, donde se realizan algunas reuniones importantes de la OMC.
[6] “La Razón” 30 de octubre y 9 de noviembre 2005.
[7] “El Diario” 4 de noviembre 2005.
[8] “El Deber” 4 de noviembre 2005.
[9] http://www.boliviasoberana.org./blog_/archives/2005/10/18/
[10] “Los Tiempos” 9 de noviembre 2005, “La Razón” 21 de noviembre 2005, “La Prensa” 22 de noviembre 2005, “El Diario” 5 y 24 de noviembre 2005.
[11] “El Diario” 24 de noviembre 2005.
[12] “La Razón” 21 de noviembre 2005, “Los Tiempos” 9 de noviembre 2005.
[13] Frente al TLC. En “El Juguete Rabioso” N.142, del 13 al 27 de noviembre 2005.
[14] El ATPDEA es la Ley de Preferencias Arancelarias y Erradicación de Drogas: una medida unilateral de EEUU que contempla la eliminación de aranceles a algunas exportaciones de los países andinos ¾excepto Venezuela¾, a cambio de que estos se comprometan a erradicar sus plantaciones de coca y que apoyen la “lucha antiterrorista” del país del norte, entre otros requisitos.
[15] “La Prensa” 25 de noviembre 2005.
[16] La CAN (Comunidad Andina de Naciones) es un acuerdo de integración comercial entre Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, vigente desde 1969.
[17] “Opinión” 31 de octubre 2005.