(Humberto Campodónico).- La siempre bien informada revista norteamericana Inside US Trade (IUST, ‘Dentro del comercio exterior de EEUU’) publica información sobre los tramos finales de la negociación del TLC con EEUU. La revista trae detalles que no conocemos. Veamos. Dice IUST que el TLC incluye el lenguaje estándar para protección de datos de prueba por 5 años para los medicamentos con patente, lo mismo que con América Central (Cafta). Recordemos que Perú había planteado una protección de solo 3 años. Hasta aquí, nada nuevo, pues, como siempre, se cedió.

Pero, indica IUST, “nuestra fuente dice que Perú había planteado una referencia explícita que diga que nada en el acuerdo firmado impida su derecho, como miembro de la OMC, de recurrir a las licencias obligatorias para la producción de medicamentos genéricos. De manera específica, planteó que exista una cláusula que le permita dejar de lado (‘waiver’) los 5 años de protección en caso de emergencia nacional”. Además, “Perú también planteó una referencia específica a la Declaración de Doha de la OMC sobre ‘Aspectos de Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio’ (ADPIC). Esta Declaración pone énfasis en los derechos de los países en desarrollo para dejar de lado las reglas de la OMC sobre protección de propiedad intelectual en casos de emergencias de salud y otras situaciones urgentes, de manera que se puedan importar medicamentos genéricos producidos en cualquier país”. Agrega IUST: “Las partes discutieron sobre la posibilidad de una carta paralela sobre el tema, igual que en el TLC entre EEUU y Marruecos. Pero, al final, Perú accedió a que exista una mención general en el preámbulo del TLC, la que dice que nada en el acuerdo firmado elimina los derechos que las partes han adquirido en acuerdos multilaterales. Según nuestra fuente, Perú consideró que esto era suficiente para proteger los derechos que le da la Declaración de Doha sobre propiedad intelectual”. Lo que se está diciendo, entonces, es que EEUU no aceptó la mención específica y que Perú aceptó la mención general. Quizá por eso la ministra Mazzetti dijo: “Hubiera preferido que la negociación continuara por 18 meses más”. En otro tema de propiedad intelectual, dice IUST: “Según un alto negociador de EEUU, el acuerdo incluye una mención sobre la importancia de los conocimientos tradicionales y la biodiversidad. Sin embargo, esta se queda corta con respecto a la propuesta inicial peruana, apoyada por Colombia y Ecuador. Los 3 países plantearon una cláusula para que, quienes apliquen a una patente, estén obligados a revelar la fuente y el origen de los recursos genéticos y el conocimiento tradicional usado en sus inventos, así como a compartir las ganancias con la fuente del conocimiento tradicional, en el caso que estos recursos sean explotados comercialmente”. Tampoco se habría conseguido esa cláusula, entonces, sino solo una mención. IUST agrega: “Una fuente nos dijo que los contenciosos en propiedad intelectual se redactaron con un lenguaje muy ambiguo y especuló afirmando que los peruanos esperarían usar esa ambigüedad a su favor, al momento de redactar las leyes para su implementación. En un caso parecido, EEUU está monitoreando cada detalle de la ley de propiedad intelectual que, en el marco del Cafta, se está implementando en Guatemala”. Lo relatado por IUST reafirma lo que viene planteando este diario desde el primer día: es necesario conocer, ya, el texto del acuerdo firmado. ¿Tenemos o no la garantía de poder importar genéricos en caso de emergencia nacional? ¿Se ha obtenido lo planteado en biodiversidad?  No puede ser que los pocos detalles que salen a la luz provengan, a cuentagotas, de publicaciones de terceros. La transparencia debe abrirse paso.