“Se agota el tiempo para la negociación agrícola en la OMC”; “los países desarrollados ofrecen poco y exigen mucho”; “sin acuerdo previo hasta mediados de noviembre, la Cumbre de Hong Kong fracasará”; “la nueva propuesta de la Unión Europea en materia agrícola no convence”; “la Ronda de Doha es la Ronda para el Desarrollo, y los países desarrollados deben hacer su parte”; “un mayor acceso al mercado agrícola, es mejor que más cooperación o más ayuda alimentaria”, son algunas de las expresiones y preocupaciones que se escucharon en Buenos Aires, los dos días del Taller Internacional sobre las Negociación Agrícola de la OMC, al cual asistieron el gerente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE Gary Antonio Rodríguez Alvarez, y Boris Paz Bowles, representante del Ministerio de Asuntos Campesinos y Agropecuarios.

La mirada de quienes creen en el libre comercio como un instrumento para el desarrollo está puesta en la Cumbre Ministerial de la Organización Mundial del Comercio a desarrollarse en Hong Kong, a mediados de diciembre próximo.

Según Rodríguez, la expectativa es que la Cumbre arroje compromisos hacia una mayor liberalización del sector agrícola en los países desarrollados, quienes continúan otorgando enormes cantidades de subsidios a la exportación y ayudas internas a sus productores, además de sobreproteger sus mercados, postergando las posibilidades de desarrollo de los países agroexportadores. “Más allá de una cuestión de “racionalidad económica”- los países desarrollados deberían comprometerse -por una razón de humanidad- a eliminar las distorsiones al comercio y el proteccionismo agrícola”, sentenció.

El Banco Mundial ha criticado el proteccionismo en los países más desarrollados, señalando que más de 100 millones de personas podrían salir de su condición de extrema pobreza hasta el 2015, si es que acabara el proteccionismo en los países ricos, lo que en términos de subsidios agrícolas abiertos o encubiertos según el OCDE, alcanzaría a más de 300.000 millones de dólares por año.

Así, “Dadnos posibilidades de mercado, en lugar de más cooperación económica”, equivaldría al adagio que reza: “Permítannos pescar, y no nos den el pescado”. “No puede ser que una vaca o el medioambiente merezcan mayores consideraciones que la propia vida humana. Bolivia tiene la moral suficiente para exigir un libre comercio, justo, leal y transparente; es un derecho adquirido, luego de las sobradas muestras de apertura, por casi 20 años, con un mercado más abierto que cualquier país desarrollado en el mundo”, señaló Rodríguez en una Contribución Escrita que el CCI UNCTAD/OMC distribuyó entre los asistentes.

El Taller Regional titulado “Defensa de los Intereses Comerciales del Empresariado en Agricultura: Sugerencias con Vista a Hong Kong y Más Allá” congregó a más de 50 representantes de alto nivel de los sectores público y privado, de más de 20 países de América Latina y el Caribe.