Es cada vez más remota la posibilidad de llegar a un acuerdo en VI Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que se celebra a fin de año en Hong Kong ante las divergencias en el tema agrícola, que permanece como el nudo gordiano de las negociaciones. El propio director general de la OMC Pascal Lamy admitió que no existe un “nivel suficiente de convergencia" y que si los intentos fracasan se perdería todo lo alcanzado hasta el momento. En los pasillos de la organización ya se comenta con insistencia que tal vez sea necesario “bajar las expectativas” que se tenían de la cita de diciembre.
La consigna “bajar las expectativas de Hong Kong” fue la más comentada en los pasillos de la OMC después del fracaso de la reunión "mini ministerial" celebrada el 8 noviembre en Londres con la participación de representaciones de Estados Unidos, Unión Europea (UE), India, Brasil y Japón.
La UE ofreció recortar aranceles sobre las importaciones agrícolas en un 39%, un porcentaje inferior al solicitado por el Grupo de los 20 países en desarrollo, que es 54%. A pesar de su insuficiente oferta, el bloque europeo exigió “extraordinarias" reducciones de gravámenes para productos industriales y servicios.
En Londres, la UE y Estados Unidos intentaron mover la discusión hacia los temas NAMA y servicios con el argumento de que no podían conceder más en el tema agrícola. En una entrevista con la BBC, Kamal Nath, ministro de Comercio de India reclamó que la UE ofrece “una pulgada y exige a cambio no un pie sino un kilómetro”. Nath añadió que el interés de India era defender a los pequeños agricultores y no pudo aceptar demandas extremas de liberalizar la agricultura y NAMA.
Un embajador de un país en desarrollo declaró que los países ricos no tienen disculpa por haber presentado una oferta débil sobre agricultura. "En su lugar, ellos dieron a los países en desarrollo un golpe y siguieron con sus demandas arrogantes de extraerles la sangre a través de acuerdos NAMA y servicios”. Este comentario reflejó el mal humor de muchos delegados de los países en desarrollo.
Piden mucho y ofrecen poco
Según funcionarios de Brasil, la UE está pidiendo recortes de aranceles en los países en desarrollo de 75% en promedio, mientras que ofrece un recorte de solamente 39% en sus aranceles de agricultura.
El canciller de Brasil Celso Amorim exhortó a los europeos hacer un esfuerzo más para evitar el fracaso de la Ronda de Doha y advirtió que sin una nueva oferta, la negociación sería aplazada hasta después de la cumbre de Hong Kong
Sin embargo, el comisario comunitario de Comercio, Peter Mandelson, descartó la semana modificaciones sustanciales en sus propuestas y advirtió que un pacto comercial sólo será posible el año próximo si Estados Unidos y Brasil se centraban también en los capítulos de mercados industriales y servicios.
En ese contexto, los analistas comentan que la posibilidad de un acuerdo en la próxima cita ministerial de la OMC es cada vez menor, ante lo cual se menciona con insistencia que el foro de Hong Kong servirá sólo de eslabón intermedio para futuros avances. Esta cita es la última oportunidad que tienen los 148 miembros de la OMC para concertar un acuerdo referente a la Ronda de Doha, lanzada en noviembre del 2001.
El temor de que la reunión ministerial sea un fracaso comienza a predominar entre los observadores de las conversaciones previas al encuentro. El enviado estadounidense a Ginebra, Rob Portmann, reconoció que las negociaciones tienen poco avance, mientras que representantes de los tres grandes bloques negociadores -la UE, Estados Unidos y los países en vías de desarrollo- coinciden en que las conversaciones son lentas.
El Grupo Cairns, integrado por países que no subsidian sus exportaciones agrícolas, también cuestionó la posición de la UE, que mantiene cautivo al sistema internacional de comercio tras negarse a aplicar recortes significativos a las subvenciones agropecuarias.
Ministros de Comercio del Foro de Cooperación Económica y Desarrollo Económico Asia-Pacifico (APEC), que se reúnen desde hoy en la ciudad sudcoreana de Pusan para intentar destrabar la Ronda de Doha, también criticaron la posición de la UE, a la cual acusan de bloquear las negociaciones en el seno de la OMC. Roberto Rómulo, presidente del Consejo Ejecutivo de la APEC, calificó al bloque comunitario de ser la peor de las frustraciones. Lamy tiene previsto reunirse de forma urgente con los ministros para intentar convencerlos de que aún es posible llegar a un acuerdo en Hong Kong.Organizaciones como Oxfam censuraron la postura europea y estadounidense, y subrayaron que no es tan generosa como parece. Los subsidios agrícolas de Estados Unidos y la Unión Europea (UE) (300 mil millones de dólares anuales) distorsionan el comercio mundial y provocan millonarias pérdidas en los países subdesarrollados.
Por otro lado, Oxfam advirtió que las actuales negociaciones dejan a un lado los intereses y necesidades de las naciones africanas, que pueden ver seriamente afectadas si se mantiene la actual tendencia en las conversaciones de la OMC.
África es la única región donde la pobreza se incrementó en los últimos 25 años. La zona subsahariana cedió terreno en el comercio agrícola mundial al pasar de una cuota del seis por ciento en 1990 al cinco por ciento en 2003. Según Oxfam, los países ricos se adueñaron de la agenda de las negociaciones, pues en la práctica están lejos de llevar a "una verdadera ronda en favor del desarrollo".