El gobierno de Estados Unidos considera que será un gran reto para el próximo gobierno definir el ingreso de Bolivia al Tratado de Libre Comercio (TLC). El embajador de ese país David Greenlee precisó que no se inmiscuirá porque esa será una decisión de los bolivianos y del próximo gobierno.
Reiteró que para el Presidente, Eduardo Rodríguez será difícil ingresar al TLC porque en Bolivia ya se vive el proceso electoral con miras a las elecciones generales de diciembre.
Según el diplomático norteamericano, si Bolivia no ingresa al TLC estarán en juego las fuentes de empleo para más de 100 mil personas. La ciudad de El Alto, será la más perjudicada porque como "crisol de la nueva Bolivia", tiene muchas microempresas que no podrán exportar sus productos al exterior.
Greenlee aseguró que su país no insistirá en el tema, pero si Bolivia negociando los beneficios que necesita logra ingresar al TLC puede tener acceso permanente al mercado más grande del mundo. La condición es que los bolivianos consoliden la jurídica para las inversiones norteamericanas.