El reconocimiento de las grandes diferencias que separan a ambas regiones tiene que presidir las negociaciones
Bruselas, 22 de febrero de 2008.
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Los gobiernos centroamericanos no deben aceptar desarrollar unas negociaciones sin partir de las preferencias con las que ya cuentan y cualquier diálogo debe ir encaminado a ampliar estas prerrogativas, han dicho las redes y ONG europeas antes del comienzo de
“Todos estos Acuerdos incluyen un Tratado de Libre Comercio (TLC) y, si bien se pueden incrementar los flujos comerciales entre las dos regiones, no equivale automáticamente a un mayor desarrollo para todos, especialmente para la población más pobre de Centroamérica” expresó Suzan Van der Meij, portavoz para Centroamérica de APRODEV.
Las redes y ONG han criticado a
“No estamos hablando de dos bloques iguales. Las diferencias entre ambos son abismales y las negociaciones no pueden plantearse de igual a igual. Si no se tiene en cuenta la menor capacidad competitiva de los países centroamericanos, entonces estará en peligro su desarrollo y el futuro de millones de personas en el istmo”, señala Martin Wolpold Bosien, portavoz de CIFCA.
Las redes europeas insisten en que el reconocimiento de las grandes diferencias que separan a ambas regiones debe traducirse en ofertas concretas de
Por último, Iosu Perales, coordinador del Grupo Sur, afirma que “pretender que los centroamericanos le den el mismo tratamiento a sus empresas nacionales que a las corporaciones europeas, es un despropósito, estas deben someterse a requisitos de desempeño y contribuir al desarrollo centroamericano en lugar de impedirlo”