(TIP/IATP).- La mayoría de los miembros de la OMC se encuentran desesperados por concluir la Ronda de Doha. Los miembros de la OMC, el Director General de la OMC y los presidentes de los órganos de negociación continúan inventando nuevos métodos para logar avances en las negociaciones comerciales. En los medios masivos de comunicación, los miembros de la OMC afirmaron su compromiso hacia el programa de trabajo de Doha, su voluntad para hacer concesiones y su deseo por regresar a la mesa de negociaciones.

El Director General de la OMC, Pascal Lamy, viaja alrededor del mundo, poniendo presión en los Ministros de Comercio de los países en desarrollo para que estos suavicen sus demandas, y tratando de lograr la aceptación por parte del Congreso de EEUU de mayores recortes en las subvenciones agrícolas. Los presidentes de los órganos de negociación han inventado una serie de maneras para reunir a los miembros e incentivar la discusión: pláticas al lado de la chimenea, comidas de enchiladas, consultas y reuniones de caucus. Inclusive, se habla acerca de nuevos textos que serán puestos en circulación para mediados de abril. Sin embargo, ninguna de las medidas anteriores parece estar funcionando, ya que el logro de un acuerdo en las negociaciones no parece estar cercano.

El principal foco de atención se concentra en cuatro miembros: EEUU, la CE, Brasil e India. En caso de que EEUU no brinde su acuerdo hacia la aplicación de mayores recortes a la ayuda interna agrícola, y la CE no acceda a recortar más sus aranceles agrícolas, nada avanzará. Por su parte, EEUU y la CE manifiestan su rechazo a ejercer dichos recortes sin un gesto de los países en desarrollo, especialmente de los grandes países en desarrollo. Los mismos, deben acceder a mayores recortes a los aranceles agrícolas e industriales y a mayores compromisos para liberalizar los servicios. EEUU y la CE consideran a Brasil e India como la clave para lograr el acuerdo de los demás países en desarrollo.

Por lo tanto, estos cuatro miembros han incrementado sus reuniones desde principios de 2007. El Representante Comercial de EEUU (USTR), Susan Schwab, y el Comisario del Comercio Europeo, Peter Mandelson, han estado reuniéndose constantemente con el objetivo de reducir sus diferencias en el terreno agrícola. EEUU y la CE también han sostenido múltiples reuniones bilaterales con el Ministro de Comercio de Brasil, Celso Amorim, y el Ministro de Comercio e Industria de la India, Kamal Nath. Los cuatro países se reunirán como grupo en Paris, del 2 al 4 de abril, y se especula sobre la posibilidad de que haya otra reunión más tarde durante el mes. Algunos se refieren a este grupo como el Grupo de los 4 (G4), otros los llaman el "nuevo Quad," usando el término bajo el cual eran nombrados EEUU, la CE, Japón y Canadá durante la Ronda de Uruguay.

A cierto nivel, existe la expectativa de que los cuatro miembros logren zanjar sus diferencias y discernir las concesiones extras que cada uno puede otorgar. Muchos miembros consideran será imposible lograr avances si estos miembros, especialmente EEUU y la CE, no se reúnen en privado. Por lo que hay cierto nivel de aceptación, si bien reacia, hacia este proceso.

En otro nivel, hay serias preocupaciones de que si estos miembros negocian entre ellos, fuera del alcance del resto de los miembros de la OMC, se repetirá la situación impuesta por el QUAD durante la Ronda de Uruguay. Es decir, que los miembros del QUAD negociaban entre ellos, llegaban a un acuerdo y luego lo imponían al resto de los miembros de la OMC. El Acuerdo Blair House-un acuerdo bilateral entre EEUU y la CE en agricultura-sigue siendo uno de los eventos más infames ocurrido durante las negociaciones de la Ronda de Uruguay. El acuerdo Blair House creó el llamado Compartimiento Azul, incluido en el artículo 6.5 del Acuerdo Agrícola, el cual logró la exención de un número de programas que distorsionan al comercio de los recortes acordados bajo la Medida Global de la Ayuda (el compartimiento ámbar). El compartimiento azul permitía a la CE llevar a cabo su reforma de la Política Agrícola Común sin requerir nuevas negociaciones entre sus miembros. En efecto, el acuerdo EEUU-CE aseguraba que el acuerdo no requeriría se llevaran a cabo recortes en el nivel de gasto agrícola. Varios miembros de la OMC se niegan a volver a aquellos tiempos, incluso con la nueva configuración que reemplaza a Canadá y Japón por dos países en desarrollo: Brasil y la India. Tanto Brasil como la India manifiestan no tener nada que reportar respecto a sus reuniones "Quad". Pero su silencio es profundamente desestabilizador para sus aliados del mundo en desarrollo y alimenta los rumores sobre un posible e inminente acuerdo.

El colapso de dos reuniones ministeriales de la OMC-Seattle en 1999 y Cancún en 2003-marcaron un cambio significativo en la manera en que los miembros de la OMC llevan a cabo sus asuntos. En Seattle, los países en desarrollo miembros de la OMC se organizaron creando alianzas y rehusaron dar su consentimiento a propuestas que solo sirvieran a los intereses de los países desarrollados. Desde entonces, a partir de Cancún, cuando el G20 y pronto después, el G33, emergieron a raíz de la Ministerial de Hong Kong y que continúan operando hasta ahora, los países en desarrollo han dejado en claro que su membresía en la OMC no implica solamente aceptar tratos acordados por otros. Aunado a esto, la presión consistente de los grupos de la sociedad civil han empujado a los gobiernos y a la Secretaría de la OMC para hacerla más transparente y democrática. De esta manera se podrán abordar más directamente las consecuencias negativas de las reglas del comercio en la pobreza y en el empleo.

Brasil e India fueron líderes entre los países en desarrollo en la lucha por lograr estos cambios. Ahora se les ha concedido un asiento en la mesa principal. Muchos países en desarrollo argumentan Brasil e India han contribuido a la creación de un nuevo proceso Quad, si bien más legítimo que el anterior, continúa marginalizando a la mayoría de los países en desarrollo, especialmente a los más pobres. Muchos grupos de la sociedad civil argumentan que el estatus quo perdura; las propuestas en la mesa tenderán a empeorar las desigualdades existentes en el sistema multilateral de comercio. La más fuerte presencia de los países en desarrollo en las negociaciones no ha cambiado el modelo de comercio promovido por la OMC.

De hecho, la configuración del nuevo Quad merece se le preste especial atención. Está compuesta por los cuatro miembros más poderosos: dos por su poderío económico y los otros dos -también por su poderío económico- por el rol de liderazgo que ocupan entre los países en desarrollo. No obstante, sería equivocado suponer que esta mezcla de fuerzas asegurará la consecución de un acuerdo sobre la Ronda de Doha. La mayoría de los países en desarrollo tienen mucho en juego en estas negociaciones - y lo saben. Se encuentran más y más frustrados por las reuniones que se están llevando a cabo entre EEUU, CE, Brasil e India.

Los cuatro miembros están conduciendo una difícil negociación. Los cuatro miembros tratan de esconder cualquier noticia que revele algún contacto o comunicación entre ellos. Sostienen estar llevando a cabo reuniones bilaterales y se rehúsan tanto a identificarse a sí mismos como grupo como a ser nombrados bajo una denominación común. Brasil y la India se han dado cuenta de la imagen negativa brindada a otros países en desarrollo y a la creciente tensión registrada en este grupo de países.

Nadie descarta la posibilidad de que dichos países logren un acuerdo entre sí. Ahora es tiempo, para el resto de los miembros, de consolidar las ganancias obtenidas en los últimos años, evitando cometer los mismos errores del pasado. Se han llevado a cabo avances importantes para mejorar los procesos de la OMC vigentes durante la época del QUAD, en gran parte gracias a los esfuerzos de los países en desarrollo. Se perderían demasiadas cosas si dichas ganancias se perdieran.

Manteniendo los compromisos: transparencia, participación e inclusión

El compromiso mostrado por la OMC actualmente hacia la transparencia no tiene precedente en su historia o en la del GATT. Los miembros más poderosos, países aún dominantes, ahora deben tomar en cuenta las opiniones de una membresía en la OMC más grande y diversa. Los países en desarrollo miembros ahora comprenden dos terceras partes de los miembros de la OMC. La Secretaría de la OMC, en especial desde la elección de Pascal Lamy como director general en el 2005, ha realizado esfuerzos para mejorar la falta de transparencia y la exclusión de las negociaciones de la mayoría de los países en desarrollo, miembros de la OMC.

Los presidentes de los comités negociadores en agricultura, acceso a mercados para productos no agrícolas (ANMA) y servicios, han llevado a cabo todos los compromisos para asegurar procesos más justos. Los presidentes exigen el respeto, por parte de los miembros, poniendo énfasis en procesos más transparentes e incluyentes. El proceso justo se ha convertido en la clave de un ambiente de negociación más efectivo.

El Director General de la OMC y los presidentes de los órganos de negociación quieren lograr un acuerdo en Doha en el 2007. Todos han puesto en claro que algunas decisiones-especialmente sobre cuánto pueden recortar EEUU las subvenciones agrícolas y la CE los aranceles agrícolas-pueden ser tomadas fuera del marco formal de los órganos de negociación. Es decir, para que las pláticas registren avances, algunos miembros necesitan alcanzar un acuerdo entre ellos sobre como avanzar sobre los desacuerdos que bloquean todo lo demás. Pero todos los Presidentes subrayan la primacía de los procesos que han establecido.

Los presidentes están poniéndose cada vez más incómodos con las actividades que tienen lugar entre EEUU, la CE, Brasil e India. Durante una reunión informal sobre el tema agrícola el 23 de febrero, el Embajador Falconer dijo que si los miembros no entienden la necesidad de realizar consultas fuera del proceso multilateral, las consultas del Quad pueden generar ansiedad. Pidió que se adopte rápidamente un enfoque multilateral. Sostuvo que aún cuando las consultas externas entre los cuatro miembros no produzcan los resultados esperados, el espera ser un "mediador honesto" y formular un texto sobre el que puedan trabajar todos los miembros.

Más tarde, en una reunión con los periodistas, el Embajador Falconer subrayó la importancia del proceso multilateral y rechazó la idea de que si un grupo reducido de miembros no logra alcanzar un acuerdo, esto significará automáticamente el fracaso de las pláticas. "El éxito es una decisión multilateral, el fracaso es una decisión multilateral," él subrayó.

Durante la semana de las negociaciones de ANMA, del 26 al 30 de marzo, el Presidente de ANMA Embajador Stephenson, dijo a los miembros de la OMC que la convergencia entre los principales protagonistas de las negociaciones es una precondición para alcanzar progreso en las mismas. Pero al mismo tiempo, no es posible lograr avances en torno a ANMA sin alcanzar consenso por parte de todo el grupo a nivel órgano de negociación en las modalidades completas. Así como en agricultura, el Presidente está dejando claro que las negociaciones entre grupos de miembros más pequeños podrá resultar necesaria pero no suficiente para la consecución de un acuerdo.

El poder del conocimiento y la fortaleza basada en las cifras numéricas

Las negociaciones de la OMC hoy en día se caracterizan por las alianzas entre sus miembros, más que por miembros negociando individualmente ejerciendo su soberanía nacional. Las alianzas se han formado por razones estratégicas y para cambiar los balances de poder (por ejemplo, el grupo llamado ANMA-11 de países en desarrollo), y por razones de peso como la defensa de intereses particulares (por ejemplo, el G33, grupo que defiende la seguridad alimentaria y de los medios de subsistencia y desarrollo rural en el contexto de las negociaciones agrícolas). Las alianzas de países en desarrollo han reforzado su posición negociadora y refuerzan tanto la capacidad técnica como el nivel de conocimiento de los negociadores de los países en desarrollo. En parte debido a su pertenencia a dichos grupos, los negociadores de los países están cada vez más conscientes de sus intereses particulares en las negociaciones, entendiendo cada vez mejor las implicaciones de ciertas propuestas. Por lo tanto, se encuentran en una mejor posición para responder a las demandas hechas por sus contrapartes del mundo en desarrollo y desarrollado.

Las diferentes agrupaciones de países se reúnen de manera frecuente en Ginebra para revisar sus posturas y desarrollar nuevas propuestas para las negociaciones. Ellos envían un fuerte mensaje: sus intereses deben estar contemplados en cualquier acuerdo logrado en el marco de la Ronda de Doha. Puede ser que una mayoría de los miembros no sean invitados a negociar con los grandes participantes de las negociaciones, pero no se quedarán con las manos cruzadas ante esta situación.

Una de las alianzas más Fuertes de países en desarrollo es el G33 o la Alianza de Productos Especiales (PE) y el Mecanismo Especial de Salvaguardia (MES), liderado por Indonesia y Filipinas. El grupo incluye actualmente a 46 países en desarrollo. Del 20-21 de marzo, el G33 sostuvo una reunión ministerial en Yakarta, donde presentaron una lista revisada de indicadores para ayudar a guiar a los gobiernos de países en desarrollo en su elección de productos agrícolas vitales para la protección de su seguridad alimentaria y de los medios de subsistencia y desarrollo rural (ver link abajo).

El Grupo Cairns, alianza de países desarrollados y en desarrollo productores agrícolas con fuerte orientación hacia la exportación, emitió dos nuevas propuestas: una de Productos Sensibles y otra de Productos Tropicales (ver links abajo). La propuesta sobre Productos Sensibles incluye criterios para la selección de los productos sensibles, sobre cómo el recorte arancelario de los productos sensibles debería ser desviado de otros recortes arancelarios, y como manejar los contingentes arancelarios. La propuesta también incluye provisiones sobre cómo establecer un límite al número de productos sensibles permitidos. La propuesta de Productos Tropicales promueve la eliminación, por parte de los países desarrollados, de sus aranceles a la importación de dichos productos o de productos cosechados como alternativa a las cosechas ilícitas cuando los aranceles sobre dichos productos sean de 25% o menos. Los aranceles mayores del 25% sobre productos tropicales serían recortados en un 85%. El Grupo Cairns también propone que ningún producto tropical sea considerado como producto sensible. El Grupo Cairns incluye una lista revisada de productos que considera está comprendida en sus dos propuestas, la cual es más corta que la formulada originalmente por el Grupo "Productos Tropicales y Alternativos".

Los Miembros de Reciente Adhesión (MRA) formularon una propuesta que les permitiría comprometerse a menores reducciones en sus aranceles agrícolas y en sus subvenciones respecto a otros países en desarrollo y les daría más tiempo para implementar sus compromisos adquiridos bajo el acuerdo sobre agricultura de la Ronda de Doha (ver link abajo). Esto se da en reconocimiento a compromisos estrictos que los países adquirieron al acceder a la OMC, compromisos casi siempre son más onerosos que los establecidos por las reglas de la OMC actuales.

Por último, los sindicatos de comercio del grupo de países en desarrollo ANMA -11 (el cual defiende el desarrollo industrial y el empleo) lanzaron recientemente una declaración conjunta de sus intereses. Un grupo de representantes de sindicatos de Sudáfrica, Argentina, India y Brasil viajaron a Ginebra para dar un mensaje a los miembros de la OMC sobre el peligro inminente de aumento en los niveles de desempleo en caso de que los países en desarrollo acepten las exigencias de los países desarrollados para la apertura de sus mercados de bienes manufacturados (ver link abajo).

Ayuda para el comercio: ¿alguna vez lo harán bien?

En el 2006, el Grupo de Trabajo de Ayuda para el Comercio le recomendó a Pascal Lamy implementar un Grupo de Consulta Ad Hoc para ayudar a implementar el Programa de Trabajo de la Ayuda para el Comercio. El Grupo debía estar formado por instituciones multilaterales, bancos de desarrollo regional y del sector privado. El 19 de marzo, Pascal Lamy convocó a la primera reunión del Grupo de Consulta Ad Hoc. Representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, la OECD, los Bancos Regionales (incluidos el Banco de Desarrollo de Asia (BDA) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID)), la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (UNIDO), el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDP), el Centro de Comercio Internacional (ITC) y la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (CNUCED), participaron de la reunión.

Pascal Lamy distribuyó el plan de actividades para el 2007 del Grupo de Ayuda para el Comercio (ver link abajo). Dicho planeamiento abarca un intenso programa de trabajo para estar a la par de la implementación de la Ayuda al Comercio en el 2007. La maquinaria para lograr dicha implementación se está moviendo a gran velocidad.

El proceso provoca alarma. Hasta ahora, Pascal Lamy ha mantenido a los miembros de la OMC al margen de dicho proceso, el cual ha llevado a cabo en directa relación con las instituciones multilaterales. Existe el riesgo de que el proceso de toma de decisiones de Ayuda para el Comercio sea implementado por las instituciones multilaterales en lugar de que los países en desarrollo decidan por si mismos basándose en sus prioridades y necesidades. La OECD, especialmente, juega un papel desproporcionadamente grande en la implementación de este proceso. Asimismo, se les está dando un gran papel a los bancos de desarrollo regional y al Banco Mundial. Estas instituciones, fuertemente influenciadas por sus países miembros donantes, en especial EEUU y la CE, sirven para erosionar aún más la voz de los países en desarrollo en el proceso de toma en decisiones de la Ayuda para el Comercio.

El empuje para conseguir nuevos fondos monetarios sean comprometidos ("conseguir recursos adicionales") para el Programa de Trabajo de la Ayuda para el Comercio ha sido abandonado en gran medida. La postura de la OECD, la cual establece que se pueden conseguir fondos adicionales para Ayuda para el Comercio al incrementar los fondos destinados para este propósito del presupuesto de Ayuda para el Desarrollo del Exterior (ADE), se vuelva más aceptada. La última estrategia de la CE en torno a la Ayuda para el Comercio confirma dicha postura y establece lo siguiente: "los incrementos planeados pueden estar fundamentados en mayores flujos provenientes del ADE " (ver link abajo). Esto constituye un problema por dos motivos:

(1) los países en desarrollo han insistido en que el dinero sea adicional y no forme simplemente parte de los fondos existentes ADE;

(2) existe un gran riesgo de que el dinero sea utilizado para otras prioridades del desarrollo (por ejemplo salud y educación) en lugar de que provenga de dinero ahora gastado en algún otro aspecto relacionado con el comercio.

Los fondos monetarios de Ayuda para el Comercio serán otorgados a quien los solicite primero, por orden de llegada. Mientras más rápido el proceso de implementación, más grande será el riesgo de que el dinero de Ayuda para el Comercio sea utilizado según los dictados de las agencias multilaterales, en lugar de que los mismos países en desarrollo prioricen sobre sus necesidades de desarrollo. La presión yacerá sobre los gobiernos de los países en desarrollo para formular rápidamente una lista con sus necesidades y prioridades. En caso de reaccionar lentamente, terceras partes definirán el contenido del programa.

De igual manera, no se prevé un papel para la sociedad civil en el Grupo de Consulta Ad Hoc, aunque el sector privado sí ocupa un amplio rol. El sector privado es contemplado como un fundador potencial e implementador de Ayuda para el Comercio. La sociedad civil es, por supuesto, una importante parte interesada. Los grupos de la sociedad civil juegan un papel importante en el manejo y en el aporte de ayuda. También han contribuido en numerosas iniciativas exitosas de desarrollo. Sería un error excluir sus ideas y conocimientos de participar en el Grupo de Consulta Ad Hoc.

Fechas importantes para recordar

2 - 4 Abril Reunión de EEUU, CE, Brasil e India, Paris

6 Abril Reunión de EEUU y Brasil, EEUU.

11 Abril Reunión de EEUU e India, Delhi, India

13 Abril Reunión Informal Agrícola, Ginebra

EEUU, CE, Brasil e India se reúnen, Delhi, India

15 - 18 Abril Reunión Ministerial del Grupo Cairns, Lahore, Pakistán

12 - 13 Mayo Reunión Ministerial del G20, Delhi, India

15 - 16 Mayo Reunión Ministerial OECD, Paris