(Recalca).- Aunque las noticias informaron sobre los resultados aparentemente positivos de la Cumbre de la CAN, leyendo cuidadosamente el texto y el contexto de dicha reunión, es posible hacer un análisis distinto.
En primer lugar no se aprobó la negociación de un tratado con la Unión Europea que incluyera un Tratado de Libre Comercio, sino lo decidido fue “comenzar” a estudiar el contenido de un “Acuerdo de Asociación, que incluya un acuerdo comercial, diálogo político y programas de cooperación con la Unión Europea sobre la base de los tradicionales principios y pilares que sustentan las relaciones biregionales” esto significa que no hubo acuerdo sobre el contenido comercial de este acuerdo pues es conocido que Europa propone un TLC que tenga los mismos temas de los que suscribe Estados Unidos e incluso que las negociaciones con Europa tengan como piso lo acordado entre Perú y Colombia con Estados Unidos. Bolivia es adversa a este formato de acuerdos de “Libre Comercio”. Entonces la directriz de definir y clarificar con la Unión Europea el contenido de las negociaciones lo único que hace es postergar los debates. Tampoco se apoyaron los TLC suscritos por Colombia y Perú.
En una carta dirigida a Bush por los cuatro presidentes piden la prorroga de las preferencias comerciales del ATPDEA para aquellos países que así lo requieran EEUU y que ellas son necesarias “mientras los acuerdos comerciales con los Estados Unidos a los que aspiramos Bolivia, Colombia y Ecuador, desde nuestras respectivas visiones e intereses, se desarrollen, concreten e implementen”. No se pide la prorroga de todo el ATPDEA sino de las preferencias comerciales que contiene.
Por otra parte mientras que Bolivia y Ecuador manifestaron su pesar por la ausencia de Venezuela, Perú y Colombia están más interesadas en finiquitar este tema definiendo con exactitud la forma como se dará este retiro y siguieron los mandobles verbales entre Chávez y Alan Garcia. Con Colombia Chávez ha intentado un acercamiento cuando señaló en vísperas de las elecciones que reeligieron a Uribe que los negocios colombo venezolanos no se afectarían por la salida de Venezuela de la CAN, con lo cual lanzó un mensaje tranquilizador a los empresarios colombianos e incluso tuvo frases elogiosas para el mandatario colombiano.
Tampoco se aprobó pedir a EEUU que reanude las negociaciones del TLC con Ecuador y no se avanzó en ninguno de los temas pendientes en la CAN ni siquiera para ajustarla en lo necesario para la negociación con Europa.
En estas condiciones hubo una especie de calma chicha que presagia que las cosas no van a tener un desenvolvimiento fácil pues las diferencias se mantienen. Por su parte Bolivia se anotó un punto al lograr no ser aislada ni que se apruebe la agenda de libre comercio por la que empujan tan fuertemente Perú y Colombia.
En la visita de Uribe a Washington, al otro día de la cumbre el resultado fue el mismo de siempre: palmaditas en la espalda, sobre las peticiones en materia de TLC y ATPDEA la promesa de que se estudiarían las solicitudes de Uribe, pero eso si, reconvenciones y criticas sobre la ineficacia en la erradicación de cultivos, sobre los derechos humanos y la situación laboral. En estas condiciones con un Uribe cuestionado y con la cabeza gacha lo que se espera son nuevos condicionamientos y la ilusión no de concesiones en materia de TLC sino en el mejor de los casos aumento de los dineros para las fumigaciones.