Organizaciones no gubernamentales, movimientos sociales y sindicatos de Europa, América Latina y de otros continentes se movilizan toda la semana bajo el lema de “Otro mundo es posible”, hasta confluir el sábado en actos de masas descentralizados contra el imperialismo capitalista que ha puesto a la raza humana en grave peligro. Ante la precarización de la vida humana y la destrucción del planeta, ningún ciudadano del mundo debería cruzarse de brazos.
El Foro Social Mundial confirmó este martes que ya fueron presentadas más de 430 actividades en al menos 83 países que tendrán lugar el 26 de enero como parte del Día de Acción y Movilización Global contra el neoliberalismo. Miles de movimientos sociales se manifestarán en defensa del medio ambiente, de los derechos humanos, contra la propiedad privada, contra la reproducción de la pobreza, por una economía solidaria y por el software libre, entre otras reivindicaciones.
Las manifestaciones se realizan al mismo tiempo que las elites neoliberales participan en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. “El día 26, el viejo mundo, representado por los productores de violencia, explotación, exclusión, pobreza, hambre y calentamiento global del Foro Económico Mundial será confrontado por otro mundo posible, defendido por las organizaciones de la sociedad civil componentes del Foro Social Mundial”, expresa un comunicado de la organización.
Desde su instauración en Porto Alegre, Brasil, en el año 2000, el Foro Social Mundial pasó por numerosas ciudades, pero ahora tendrá la particularidad de realizarse de manera simultánea en distintas regiones. En Latinoamérica se llevarán a cabo actividades en Argentina, Chile, México Colombia, Costa Rica, Cuba y El Salvador. España tendrá un fuerte protagonismo en Europa, con eventos en Madrid, Andalucía, Canarias, Galicia y Cataluña.
Acciones
El FSM inició en México sus debates, talleres y conferencias sobre el cambio global, pobreza, explotación y el desastre ecológico. Sindicatos, grupos civiles y movimientos sociales analizarán en la Jornada de Acción Global temas vinculados al racismo, militarismo, derechos humanos, migración, tierra, indígenas, autonomía, despojo de los bienes públicos y economía solidaria. Se presentarán ponencias sobre la expropiación del ecosistema global, la organización autosustentable, crisis de civilización, fin del modelo neoliberal y problemas de democracia. Uno de los temas en cuestión será la represión militar contra indígenas y el ejercicio de comunicación alternativa, aseguró Oscar González, del comité promotor del evento.
La organización Jubileo Sur de las Américas se sumó a la movilización y anunció que reclamará una vez más el pleno respeto de todos los derechos humanos, económicos, sociales, culturales, civiles, ambientales y políticos, que se ven violados y amenazados por las políticas neoliberales aplicadas y la deuda reclamada ilegítimamente por parte de las Instituciones Financieras Internacionales, las multinacionales, los gobiernos del Norte y sus cómplices en el Sur.
La movilización internacional tiene tres banderas. En primer lugar, se “abrazará” al pueblo boliviano y se manifestará todo el apoyo y solidaridad con el proceso político que se lleva adelante para construir otra Bolivia basada en la justicia y la igualdad. Los movimientos sociales de Latinoamérica apoyan la decisión del gobierno boliviano de renunciar al Centro Internacional de Arbitraje y Demandas del Banco Mundial (CIADI) y repudian el racismo, la discriminación y la xenofobia de las oligarquías locales aliadas con las potencias imperialistas para sabotear los cambios en el país.
Por otro lado, se apoyará el proceso oficial de Auditoría Integral de la Deuda que se inició en Ecuador. “Este es un gran triunfo del movimiento contra la deuda, que ha venido exigiendo la realización de una auditoría integral antes de seguir honrando una deuda que es de por sí ilegítima, que no contrajo el pueblo ni fue utilizada en su beneficio. Nos solidarizamos con el proceso emprendido y hacemos fuerzas para que los resultados obtenidos se encaminen hacia el NO pago y la restitución y reparación de todo lo saqueado a lo largo de estos años”, dice un comunicado de Jubileo Sur.
Por último, se resaltará la importancia que tiene la creación del Banco del Sur como parte de un proceso de integración que pueda concretar las bases para un financiamiento autónomo y soberano en toda la región latinoamericana. Este Banco tiene por delante el desafío de consolidarse como un verdadero Banco Solidario, encaminado a atender las necesidades y derechos de los pueblos.
Uno de los grandes retos de las organizaciones sociales del mundo es seguir construyendo una sociedad alternativa al capitalismo, principal causante de la crisis social y medioambiental a escala planetaria.